– XXXVI –

Este capítulo corresponde a novena pregunta que formulámos ao Senhor sobre “a ave abominável de grande porte”.

Citamos a seguir a revelação que deu origem a esta pergunta e que está inserida no capítulo XXVI: “Ainda neste tempo nascerá um animal de quatro patas e uma ave de grande porte e ambos serão abomináveis.

A continuación, la respuesta del Señor a nuestra pregunta:

“Las golondrinas anuncian a las ciudades los días de los meses de primavera y también el fin de la primavera.

Los chacales y los lobos van a las ciudades buscando comer, porque en sus propios lugares ya no tiene para comer.

Así es en los últimos tiempos, en que vendrá un enorme buitre, teniendo en cada lado de su cabeza, una cabeza de chacal y de un lobo, teniendo seis patas enormes de zorro y cada pata tiene una uña enorme.

Los vivientes de las oscuridades saben que está llegando el día.

Bucean en las aguas del mar y, cuando salen del mar, van a los lugares de pastos para atacar los rebaños. Estos están fuera del alcance del buitre, más él está a la espera, porque está hambriento y sabe que el tiempo está en el fin.

Y Yo colocaré los rebaños fuera del alcance de Satanás.”

Paráfrasis de estas palabras del Senhor:

“Continuando Mi revelación Yo os digo: otro poder nuevo surgirá como un ave de gran porte, un extraño buitre. Este buitre está junto al animal de cuatro patas del que Yo ya os hablé. Ambos son bestias abominábles.

 Prestad atención a los acontecimientos que transcurrirán en estos tiempos finales.

Cuando las golondrinas llegan a vuestras ciudades y campos, sabéis que está próxima la Primavera; más cuando las golondrinas comienzan a desbandar en vuestros cielos, llevando sus crias con ellas, sabéis que la primavera a terminado.

También los chacales y los lobos descienden a los poblados cuando tienen hambre; buscan que comer, pues sus lugares escondidos ya no tienen nada para saciar a su hambre. Asi será en estos últimos tiempos. Cuando estos obreros fraudulentos, cuales chacales y lobos hambrientos de poder y riqueza, descienden para atacar los rebaños despreocupados, temed ese tiempo.

Ya os advertí hace tiempo: ’Porque Mi iglesia no Me oye, Yo voy a permitir que ella sea atacada por los chacales.’ (*) Estos chacales y estos lobos son soportados por este buitre de gran porte; el será destruido por Mi a su tiempo, más antes cumplirá su obra nefasta. Este buitre que flota en los aires busca la carne putrefacta del pecado y tiene al lado de su cabeza natural, una cabeza de chacal y del otro lado, una cabeza de lobo; estos dos animales son espíritus inmundos que están dominando estos obreros fraudulentos, como advirtió Mi apóstol: ’Porque yo se esto, que después de mi partida, entrarán en medio de vosotros lobos crueles, que no perdonarán al rebaño.’ (Hechos 20:29)

 El chacal es un animal carnívoro y gusta de la noche, el parece un can feroz y su cabeza parece a la de un lobo; gusta de los cadáveres como el buitre que lo sustenta; la iglesia de la Tierra que aun sirve al mundo, ella es este cadáver que alimenta a Satanás. Esta iglesia se volvió idéntica a la Jerusalén de otrora y se volvió cueva de ladrones y salteadores (Lucas: 19:45-46). Mas todo acontecerá como fue dicho por el profeta: ’Y haré de Jerusalén montones de piedras, morada de chacales …’ (Jeremías 9:11)

Este buitre es ave de gran porte, más tiene seis patas de rapaz, porque cuando no vuela de un lado para el otro, el anda en la fuerza del hombre (numero 6) y el suelo de su camino es el pecado y la astucia (rapaz), pues nunca estuvo afirmado en la verdad como Satanás su mentor. Cada una de sus seis patas de falsedad y astucia tiene una uña, cual garra diabólica que rasga la carne de los hombres, para que estos sean um alimento más fácil para el digerir.

Los habitantes de la Tierra están desapercibidos, más aquellos que viven en las tinieblas y oyen las voces de los demonios, esos están sabiendo que está llegando el día, aquel gran Dia del Juicio.

Estos vivientes de las tinieblas, espíritus del infierno, se sumergen en la iglesia, mezclándose en los cultos elaborados y de la ostentación (el mar) y cuando salen de allí, habiendo hecho su obra nefasta, se dirigen a los muchos rebaños que existen y que son Mi iglesia. Mas Yo os digo: estos rebaños están fuera del alcance de este buitre, pues es abominable; más el continua a la espera, porque está hambriento y sabe que el tempo está en el final.

Yo colocaré los rebaños fuera del alcance de Satanás, como dije otrora: ’No temas, oh pequeño rebaño, porque a vuestro Padre agrado daros el reino.’ (Lucas 12:32) ”

(*) Estas palabras fueron proferidas por el Señor en el capítulo XIII d esta obra.

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