– XXXV –

Este capítulo corresponde a la octava pregunta que formulamos al Señor: “Quien es el animal de cuatro patas”.

Citamos a continuación la revelación que dio origen a esta pregunta y que está en el capítulo XXVI: Aunque en este tiempo nacerá un animal de cuatro patas …”

A continuación, la respuesta del Señor a nuestra pregunta:

“Las sobras de las carnes venidas de las matanzas de las guerras, a lo largo del tiempo, ha alimentado la catedral de Satanás y se está cambiando de la carne del hombre.

Siendo el hombre, tiene cabeza de dragón y en cada lado de su cabeza están dos cabezas de serpiente; una es negra y la otra es roja oscura; y su cabeza de dragón tiene color de manchas oscuras. Sus patas son de leopardo y se prepara para atacar las cercanías, rasgando con odio, violencia, traición y astucia los cuerpos dóciles.

El vuela sin tener alas; vuela por la fuerza de los vientos de las oscuridades.”

Paráfrasis de estas palabras del Señor:

“Aunque durante este tiempo nacerá un poder nuevo, cual animal de cuatro patas; su poder es grande, más Mi poder es mayor.

Muchas fueron las guerras a lo largo de la historia del hombre y muchas fueron las carnes sobrantes de maldad que quedó tas cada una de las guerras; esas carnes sobrantes han sido el alimento y el poder de Satanás sobre vuestra Tierra, como si una catedral a su poder fuese erigida y se transformase en el ídolo supremo de su corazón malvado, pues siempre quiso ser adorado. Sabed que la religión es el corazón de Satanás. Las guerras y disensiones han sido su alimento a lo largo de las épocas y fue el hombre que le transfirió ese poder; pues la maldición vino a la Tierra, cuando las dos primeras vidas que Yo cree a Mi imagen y semejanza oyeron la voz de la serpiente engañosa.

Lucifer/Satanás es también hombre como vosotros; más él tiene cabeza de dragón y su mente no tiene nada de Mí, por eso el Me dividió em tres personas y en su astucia separó la fe de la caridad, para arrastrar mi pueblo lejos de Mi. El dragón es la devastación de Mi iglesia y el siempre persigue Mi pueblo fiel, procurando arrebatar a muchos para su lado. Este dragón es la vieja serpiente y hoy en su cabeza ostenta de cada lado una serpiente malvada. Esas serpientes son la sensualidad de Satanás, atractiva a los deseos carnales de los hombres comunes y de los religiosos, para que se aparten de Mí y de Mi Amor. Mi apóstol avisó otrora a Mi iglesia, mas esta no escuchó. El avisó: ’Mas temo que, así como la serpiente engañó a Eva con su astucia, así también sean de alguna forma corrompidos vuestros sentidos, y se aparten de la simplicidad que hay en Cristo.’ (II Coríntios 11:3)

En uno de los lados de la cabeza de este animal feroz está una serpiente negra, porque en su astucia lleva a los hombres a la ignorancia, apartándolos de Mi Palabra y obligando a todos a la aceptación de la mentira y oscuridad espiritual (I Timoteo 4:1); por otro lado de su cabeza está otra serpiente, y esta presenta Mi Verbo falsificado, separando la fe de la caridad y llevando a los hombres a seguir por caminos errados; por esto esta serpiente es roja oscura. Estos que están escuchando la voz del dragón y de la serpiente roja oscura son aquellos a los cuales Yo dije: ’He aquí que tienes nombre de que vives, y estás muerto.’ (Apocalipsis 3:1)

Mirad ahora con atención su cabeza, pues ella está manchada de colores oscuros, pues sigue la falsedad y el inferno. Sus patas son de leopardo, porque aunque sea hombre, también es este animal de cuatro patas conforme ya os hable. Sus patas son de leopardo, porque el es codicioso de todo lo que es Mio y es astuto y no se siente cuando camina. Cuando falsifica Mi Palabra, trae para dentro de Mi iglesia sus herejías destructoras sin ser notado.

Él está preparando todo con odio, violencia y traición, dentro de Mi iglesia y ya ronda las cercanías; en su astucia va a intentar atacar primero las ovejas dóciles, más Yo no lo permitiré.

El rápidamente cambia de lugar, vuela sin tener alas, porque vuela por la fuerza de los vientos de las oscuridades.”

Nota: Podemos ver en la Escritura la descripción de otros animales extraños y que, según el Señor representan nuestro tiempo, observado espiritualmente. Es dicho: “Después de esto, yo continué mirando, y he aquí otro, semejante a un leopardo, y tenía cuatro alas de ave en sus costados; tenía también este animal, cuatro cabezas, y le fue dado dominio. Después de esto (…) he aquí el cuarto animal, terrible y espantoso, y muy fuerte, el cual tenía dientes grandes de hierro; el devoraba y hacía en pedazos, y pisaba a los pies lo que quedaba; era diferente de todos los animales que aparecieron antes de él, y tenía diez puntas.” (Daniel 7:6-7)

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