– XXVII –

Este capítulo corresponde a la hoja de la izquierda, así como la esposa que fue colocada en la muñeca izquierda del profeta. Así, este dictado con su profecía se destina a la Tierra y a todo lo que es físico.

Este capítulo también corresponde al día 1 de Enero de 2011, conforme revelación del Señor.

Iniciamos con el registro del dictado del Señor:

“A los océanos grandes y más grandes, haré de sus aguas, aguas tranquilas. De tal manera que se podrán coger peces con la mano para alimento de la tierra; no se cogerán en demasía, porque una nueva generación nacerá y que está para llegar a los nuevos océanos.

En la nueva Tierra y en los nuevos Aires existirá una nueva vida sana de la Tierra. De tal manera que lo que fuere tomado de la tierra es parte de alimento para vuestra vida sana.

Los que vivieren en Mi Ciudad tendrán vida igual a la Mia y Yo compartiré con ellos todo para siempre.

Los de la Tierra volverán a vivir como en el tiempo del jardín.

Y toda mujer que va a dar a luz su retoño, Yo haré de ellos doctores de una Tierra bendecida y no habrá ningún animal impuro en la nueva Tierra.

Vivirá la nueva Ciudad en los aires y vivirá la nueva Ciudad en la Tierra. Una será eterna y la otra, de tiempo en tiempo, será renovada, porque así será la Nueva Escritura en la Tierra.

Ya llegó la hora que la casa del rey de la Tierra en que no se entienda con las otras; ya toman y colocan otras hojas en sus libros.

Ya arde la estructura de sus ideales; ya envejecen sus obras y ya huele la carne de la muerte quemada. Los buitres ya no pueden comer la carne de los ideales de la Tierra.

Y en aquel día en que Yo venga a vuestro mundo, haré en ese lugar una laguna, y mandaré agua cristalina para llenar la laguna. Y todos aquellos que vivieren en esta nueva Tierra vendrán a esta laguna y beberán de esa agua, tomada con sus manos, y serán felices.

Aquellos que vivieren Conmigo en Mi Casa beberán de Mi agua como un beso, vigilando el tiempo que sobra.

Las sombras de los montes generan su naturaleza; las multiformes ya pierden su cualidad, así como las multicolores.

Las florestas tienen sus árboles secos, porque no hay ningún viento leve y no llueve en esos lugares; tal como los alimentos que las rodeaban en otro tiempo y hoy están secos, sus raíces están sedientas y no hay humidad en la tierra, porque ella ya fue revirada.

Hasta las sombras de los árboles son imperfectas; no hay lugar para estas florestas, porque perdieron su nombre.

¿Qué mal es este que se extiende por las tierras de las florestas?

Jamás vuestros ídolos os dieron cosa alguna y ahora estáis afligidos. Porque a vuestros tesoros de la tierra, vosotros le disteis todo y ahora no tenéis nada y ya llegó hasta vosotros Mi nombre, por la manifestación de Mi pueblo.

¿Que quereis ahora que os haga?

Aún estáis por tanto a tiempo; doblad vuestras rodillas en la tierra y adorad Aquel que es el Creador del Universo.

Decís que vuestra tierra es sólida, más Yo os digo que en aquel día habrá un gran desprendimiento. ¡Guardaos de ese dia!”

Antes de pasar al análisis del dictado del Señor, registramos un sueño que fue dado al profeta, un día antes de ser internado para efectuar una intervención quirúrgica.

En este sueño, él se vio junto a su compañero “escriba”; ambos tenían en la mano derecha una vara de madera y al lado de cada uno de ellos estaba un hombre (ángel del Señor).

Cada uno recibió del Señor la tarea de hacer a su alrededor, un círculo en la tierra, siendo ayudados por los ángeles que estaban a su lado. El profeta hizo un círculo alrededor de si y el “escriba” hizo lo mismo. Ninguno de los dos debía salir del interior del círculo, hasta que el profeta tuviese hecho su intervención quirúrgica.

Durante el tiempo en que el profeta estuviere internado en el hospital, el “escriba” debe anotar todas las dudas (estas fueron las palabras del Señor: “él debe hacer su leyenda”) encontradas en los dos dictados y correspondientes a los capítulos XXVI y XXVII. Tras anotar las dudas sobre las profecías reveladas por el Señor, el “escriba” debe entregar las mismas por escrito al profeta, luego tras este se recupere de su intervención quirúrgica.

Procuramos hacer tudo de acuerdo con esta orden dada por el Padre e incluimos también una pregunta sobre algo referido en el capítulo XIX. Aguardamos que el Señor nos revele todos los puntos que fueron dictados al profeta y que sigue a continuación:

Pregunta relacionada con el capítulo XIX

1 – ¿Que significa el computador?

Preguntas relacionadas con el capítulo XXVI

2 – ¿Que son las tres ciudades como aposentos?

3 – ¿Cuáles son los planetas que están en guerra y descienden a la Tierra?

4 – ¿Cuál es el cometa que se para trece minutos?

5 – ¿Cuál es el significado de la revelación: “Dos, punto Sol”?

6 – ¿Cuál es el significado de la revelación: “Diez, punto sombra”?

7 – ¿Que rayo recorrerá la Tierra por un día y una noche?

8 – ¿Quién es el animal abominable de cuatro patas?

9 – ¿Quién es el ave abominable de gran porte?

Preguntas relacionadas con el capítulo XXVII

10 – ¿Quién es el rey de la tierra que no se entiende con los otros?

11 – ¿Que laguna es esta que el Señor va a hacer en la nueva Tierra?

12 – ¿Que son las sombras de los montes?

13 – ¿Que desprendimiento es este en la Tierra?

A todas estas preguntas el Señor dará Su respuesta en el tiempo oportuno.

Pasamos ahora al análisis del dictado del Señor, considerando todos sus cuadros proféticos.

Sabemos que las aguas de todos los océanos, ríos y lagos están contaminadas por la negligencia del hombre, que continúa faltando al respeto del Orden Divino. Son millares las toneladas de peces que mueren, debido a la polución de las aguas; en la nueva Tierra, el Señor va a purificar todas las cosas, como es dicho en el inicio de Su profecía: A los océanos grandes y más grandes, haré de sus aguas, aguas tranquilas.”

Vivimos una época rebelde, en que el consumismo tomó totalmente la humanidad, particularmente los pueblos que habitan en las zonas del globo llamadas del primero mundo, pues la población que habita en otros lugares de la Tierra sufre la mayor penuria y millones de personas mueren de hambre diariamente y son atacadas por enfermedades que serían perfectamente curables si tuviesen acceso a cuidados de salud primarios; más eso no acontece por el egoísmo de los pueblos más ricos. En la Nueva Tierra esto nunca acontecerá, pues la harmonía y el amor fraternal serán la vivencia diaria para toda la población del orbe. Nunca mas existirá esta diferencia entre los pueblos. Es dicho por el Señor: De tal manera que se podrá coger peces con la mano para alimento de la Tierra; no se cogerán en demasía, porque una nueva generación nacerá y está para llegar a los nuevos océanos.”

 La ligación entre la Tierra y el primer Cielo será estrecha y el intercambio entre los hombres y los ángeles será constante.

Dice el Señor en este dictado: En la Nueva Tierra y en los nuevos Aires existirá una nueva vida sana en la Tierra.”

La contaminación del suelo de nuestro planeta lleva a la humanidad a contraer enfermedades graves, cuando ingiere productos provenientes de esa tierra; razón por la cual, muchos procuran plantar sus vegetales y otros comestibles en suelos sanos, sin usar cualquier tipo de fertilizantes artificiales. En la Nueva Tierra eso no será necesario, pues la misma fue completamente purificada por el Señor y todo lo que nace es bueno para alimento del hombre: De tal manera que lo que fuera tomado de la tierra es parte del alimento para vuestra vida sana.”

En seguida el Señor hace distinción entre aquellos que habitan en La Nueva Jerusalén terrenal y aquellos que habitan en La Nueva Jerusaléncelestial. En este tiempo por venir, la Tierra estará en harmonía perfecta con el Cielo, y la maldad que existe hoy en el ser humano será extirpada, siendo sustituida por el amor fraternal. Los hombres alcanzarán edad avanzada y las enfermedades serán erradicadas de la Tierra. Los habitantes de la Nueva Tierra vivirán como Adán y Eva vivieron en el Jardín del Edén. Dice el Señor: Los que vivieren en Mi Ciudad tendrán vida igual a la Mí y Yo compartiré con ellos para siempre. Los de la Tierra volverán a vivir como en el tiempo del jardín.”

La Escritura describe este tiempo: “Porque, es que yo creo cielos nuevos y nueva tierra; y no habrá recuerdo de las cosas pasadas, ni más se acordarán (…) Y reposareis en Jerusalén, y me regocijaré en mi pueblo (…) No habrá más en ella niños de pocos días, ni viejo que no cumpla sus días; porque el mancebo morirá de cien años (…) Y edificarán casas, y las habitarán; y plantarán viñas, y comerán su fruto.” (Isaías 65:17,19-21)

Prosigue el dictado del Señor: Y toda mujer que va a dar a luz su hijo …”

Una de las maldiciones del Señor sobre la primera pareja fue que Eva tendría dolor en su concepción (Génesis 3:16). Según la revelación transmitida por el Señor al profeta Jakob Lorber, Adán y su mujer Eva no aguardaron la orden de Dios para procrear. Esa ordem seria dada mas tarde, tras un período de espera. Durante ese intervalo, la primera pareja debía aguardar la llegada del Señor, para después poder juntarse, y solo entonces generarían su prole según los moldes prescritos por Dios, sin existir la sensualidad que está por detrás del acto sexual.

Satanás, en la figura de la serpiente, llevó a Eva a anticiparse a la orden de Dios y así ella generó a Caín, fuera del plan del Señor. (ver “La Creación de Dios” – volumen I – capítulos 8 a 11)

En el dictado de hoy el Señor dice que la mujer, en el futuro, va a generar una nueva prole, compuesta de sabios; pues cada hijo traerá consigo la sabiduría de lo Alto y en el futuro serán estos los nuevos maestros del planeta. Otrora aconteció lo mismo con el segundo hijo de Adán y Eva, Abel, que fue maestro de sus propios padres y hermanos y también el primer sacerdote de Dios sobre la Tierra. Dice el Señor: Y toda mujer que va a dar a luz su hijo, Yo haré de ellos doctores de una Tierra bendecida y no habrá ningún animal impuro en la nueva Tierra.”

El Señor nos dice que estaba a transmitir una “nueva profecía” que viene a incrementar algo sobre La Nueva Jerusalén; pues la Escritura nos muestra solamente la Jerusalén Celestial (Hebreos 12:22-23; Apocalipsis 21:9-27) y nada es mencionado con relación a la Jerusalén terrenal, que existirá en la Nueva Tierra y que será la casa de aquellos que viven la doctrina del Señor. 

Hoy el Señor nos desvela este secreto, cuando dice: Vivirá la nueva Ciudad en los aires (la Nueva Jerusalén celestial o la Nueva Iglesia celestial) y vivirá la nueva Ciudad en la Tierra (la Nueva Jerusalén terrenal o la Nueva Iglesia en la Tierra). Una será eterna (la Nueva Jerusalén celestial) y la otra, de tiempo en tiempo, será renovada, porque así será la Nueva Escritura en la Tierra (la Nueva Jerusalén terrenal). Vivirá la nueva Ciudad en los aires y vivirá la nueva Ciudad en la Tierra.”

En seguida el Señor nos habla de aquel que se apropia en la Tierra de un poder único y espiritual – el Papa. El Señor nos ha hablado muchas veces sobre esta figura, bien como de la ciudad-estado del Vaticano. Sabemos que en breve este poder será desbaratado para dar lugar a la Nueva Iglesia de la Tierra.

La confusión entre las religiones siempre existió, mas hoy esta realidad es visible a través de diversas confrontaciones físicas, siendo algunas de ellas dado origen a derramamiento de sangre inocente. Ha sido notificado que en algunos países del Medio Oriente iglesias cristianas han sido bombardeadas y muchos cristianos han sido muertos por personas que profesan la religión islámica; también entre los citados cristianos las luchas son enormes, pues cada iglesia se otorga dueña de la Verdad, proclamando su propio ‘Cristo’. (Mateo 24:23-25)

Mas, mediante aquello que en breve surgirá de los aires (tal vez algo que surja de otros lugares, otros planetas), las religiones serán abaladas en sus fundamentos doctrinarios; pues a lo largo del tiempo se desviaron de la Verdad proclamada por Jesus, mas ahora el Señor todo esclarece a través de Su Nueva Revelación Viva.

Está llegando la hora de gran mudanza: Ya llegó la hora de la casa del rey de la Tierra no entenderse con las otras; ya toman y colocan otras hojas en sus libros. Ya arde la estructura de sus ideales; ya envejecen sus obras y ya huele la carne de muerte quemada.

Mas tarde el Señor transmitió revelaciones adicionales sobre la “casa del rey de la Tierra no entenderse con las otras”. (ver capítulo XXXVII)

¿Porque son usadas por el Señor estas palabras: ya envejecen sus obras y ya huele la carne de muerte quemada? Porque esta muerte representa la religión que dice conocer la Verdad, más la niega con las obras de la carne que practica.

Cuando Jesus juzga la iglesia de Sardo, que proféticamente representa el tiempo de la Reforma (el Protestantismo), cuando muchos cristianos se separaran de la Iglesia de Roma y comenzaron las nuevas comunidades, según su entendimiento de la Escritura; el Señor reprende esta iglesia naciente usando estas palabras: “… esto dice el que tiene los siete Espíritus de Dios, y las siete estrellas: Yo se tus obras, que tienes nombre de estar vivo, pero estás murto.” (Apocalipsis 3:1)

Así, podemos parafrasear estas palabras del Señor como sigue: “El trabajo de la iglesia que dice Me pertenece, más Me ha negado con sus obras infructuosas, olvidando la caridad, está acabado; igual a un cadáver quemado, exhala su hedor ante todos y no engañará más a la humanidad proclamando su mentira que dice ser verdad.”

Continuando aun hablando sobre esta religión muerta, el Señor dice: Los buitres ya no pueden comer la carne de los ideales de la Tierra.” Para comprender estas palabras de nuestro Padre, vamos a citar un texto del Evangelio, seguido de la explicación del mismo, dada por Jesus al profeta Lorber:

Cita del Evangelio bíblico: “Pues donde estuviere el cadáver, ahí se juntarán las águilas.” (Mateo 24:28) Otras traducciones usan la expresión “buitres” al revés de “águilas”.

Cita de la revelación dada al profeta Jakob Lorber: “…Donde estuviere un difunto, ahí se juntarán las águilas (o buitres). ¿Quién sería tal difunto en el mundo, delante del cual todos tapan su nariz, sintiendo asco cuando se habla de el? Este difunto, Yo mismo tengo la dudosa honra de ser. Y las águilas, hoy en día muy raras, son los amantes íntegros de Quien os revela esto. Ellas tienen un olfato y una visión agudos, quiere decir, poseen un sentido profundo y vivo, un criterio infalible, o sea, la fe verdadera.

Las águilas procuran un cadáver por el instinto de conservación. Del mismo modo, Mis verdaderos devotos y amantes saben que Soy el Verdadero Pan de la Vida eterna, siendo este Pan Mi Amor. Ellos lo saborean en largos ratos y se alimentan para la Vida eterna.

El hambriento sabe que necesita de pan verdadero para alimentarse. ¿Quedaría él satisfecho si alguien le diese un libro de recetas en lugar de pan?

El águila, a su vez, ¿podría saciarse en un agua robada llena de objetos mohosos? El se debilitará y acabará muriendo.

No busquéis dichas cámaras donde reposa un cadáver de la muerte de Baal (ídolo adorado en Babilonia), del paganismo y fetichismo; más alzad el vuelo con las águilas para las alturas y fácilmente descubriréis donde se encuentra el difunto que trae la vida.

La altura es el puro conocimiento de Mi Verbo, y el cadáver es la Palabra Viva que se tornó un enojo para el mundo, que de ella huye como de la peste. Queriendo hacer una experiencia, basta hablarles de la Biblia a un intelectual y de la posibilidad de oír la Voz de Dios en se interior, que seréis considerados maduros para el manicomio; o tal vez os declararán locos peligrosos, de suerte a ser conveniente os apartareis de ellos.” (Explicaciones de Textos de la Sagrada Escritura – capítulo 14)

Con esta cita extensa en que Jesus explica el significado d las “águilas” y de la “muerte quemada”, podemos parafrasear la revelación de la profecía como sigue: “Mis verdaderos seguidores que son Mis siervos ya no pueden suportar la religión falsa que propaga un Evangelio que aparta los hombres de su Creador, pues los encamina continuamente a buscar ideales terrenos, al revés de mirar para las cosas de lo Alto, de donde viene la salvación. Esa Salvación Soy Yo, el Emanuel que quiere ser Deus con vosotros, más vosotros Lo despreciáis.”

Continua el dictado del Señor: Y en aquel día en que Yo viniere a vuestro mundo, haré en ese lugar una laguna, y mandaré agua cristalina para llenar esa laguna. Y todos aquellos que vivieren en esta nueva Tierra verán a esta laguna y beberán de esa agua, tomada con sus manos, y serán felices.”

Basándonos en diversas revelaciones del Señor, a lo largo de esta obra y de las anteriores, entendemos que esta “laguna” será colocada en el lugar donde hoy La Gran Babilonia tiene su sede; no para ser un lugar de peregrinación a la Nueva Tierra, más como lugar de testimonio, donde otrora se guardó el depósito de la Verdad proclamada por Jesucristo.

Esta “laguna”será en ese tiempo un lugar respetado por todos, como otrora fue Jerusalén en el tiempo de Jesus. Es dicho por el Señor: vedrán a esta laguna”. Al revés de los adoradores de la vieja Tierra, los nuevos adoradores del “Nuevo Templo” no más irán a aquel lugar para prestar honra a un jefe religioso, oyendo su predicación hueca, mas ellos mismos buscarán el consuelo y el ánimo espirituales en el Verbo de Dios: “y beberán de esa agua, tomada con sus manos, y serán felices.”

Aquellos bienaventurados que ya estuvieron viviendo en La Nueva Jerusalén Celestial (pues ya partieron para el Señor, o fueron arrebatados por El para Su trono), esos tienen un privilegio mayor del que sus hermanos que viven en la nueva Tierra, que en esa altura será idéntica al Jardín del Edén.

Otras explicaciones sobre esta “laguna” nos fueron transmitidas por el Señor, más tarde. (ver capítulo XXXVIII)

Dice nuestro Padre, hablando de estos bienaventurados que se encuentran en Su compañía: Aquellos que vivieren Conmigo en Mi casa beberán de Mi agua de la boca besada, vigilando el tiempo que sobra.”

La expresión beberán Mi agua de la boca besada quiere decir que estos bienaventurados oirán de la propia boca del Señor Jesus Su palabra y no por intermedio de ángeles, como es habitual.

Salomón, inspirado por el Espíritu de Dios, profetizó sobre la primitiva iglesia de Jesus, cuyos miembros iniciales (los apóstoles y muchos otros) compartían con el Maestro Su ministerio terrenal y oían de Su propia boca Su doctrina: “Besame el (Jesus) con los besos da su boca (transmítenos Su palabra); porque mejor es su amor que el vino.” (Cantares de Salomón 1:2)

Dice aún en el dictado del Señor: Las sombras de los montes generan su naturaleza; las multiformes ya pierden su cualidad, así como los multicolores.” Conociendo que los “montes” significan el Amor al Señor o la busca de Su presencia y del conocimiento de la Verdad, podemos parafrasear estas palabras como sigue: “Las verdades que son proclamadas por las iglesias (“sombras de los montes”) reflejan su naturaleza; algunas anuncian Mi doctrina, mezclada de interpretaciones intelectuales y mundanas (“multiformes”), otras se presentan al mundo en su ostentación de religión vistosa y apelativa a los sentidos carnales (“multicolores”).”

Fueron dadas también por el Señor revelaciones adicionales sobre las “sombras de los montes”. (ver capítulo XXXIX)

Esta realidad sobre la religión en el mundo nos es presentada por el Señor, usando otras palabras: Los bosques tienen sus árboles secos, porque no hay ningún viento leve y no llueve en esos lugares; tal como los alimentos que los rodean en otro tempo y hoy están secos, sus raíces están sedientos y no hay humedad en la tierra, porque ella ya fue retirada.” El “árbol” representa en este caso la iglesia; el “bosque” corresponde al conjunto de las iglesias; el “viento leve” significa la actuación del Espíritu Santo; el “alimento” corresponde a la Palabra de Dios y las “raíces” muestran el fundamento o el comienzo de la iglesia, afirmada en la doctrina pura de Jesus. De esta forma, parafraseamos las palabras del Señor: “Las iglesias que hoy existen y dicen proclamar Mi Evangelio están gastadas como esta Tierra envejecida; porque Yo ya no las revisto con Mi Espíritu Santo y Mi bendición ya no es derramada sobre ellas (“no llueve”); Mi Palabra ya no es entendible (“están secos”) por Mis hijos como otrora, y los líderes de las iglesias son falsos maestros, embrutecidos por las doctrinas que propagan, siendo cauterizado sus corazones con la mentira y las atracciones del mundo. Mas algo aún existe en Mi pueblo y está surgiendo una gran sede de Mi Nueva Revelación Viva (“las raíces sedientas”). Mas Mi pueblo no puede buscarla como alguien que busca agua, pues ya no hay más tiempo y la fuente no brota más (“la tierra ya fue retirada”).

Hasta las sombras de los árboles son imperfectas; no hay lugar para estos bosques, porque perdieron su nombre.” Interpretamos esta profecía parafraseando las palabras del Señor: “Hasta el testimonio proyectado por las iglesias (“sombras de los árboles”) en la faz de la Tierra es imperfecto y nadie busca su protección; aunque todas posean Mi Verbo, no hay más justificación para que estas iglesias existan (“bosques”), porque todas ya perdieron su identidad y ya no son más reconocidas por los hombres.”

El Señor se perturba por causa de todo el mal que está surgiendo en medio de las naciones donde existen iglesias cristianas y otros tipos de grupos religiosos. Dice el Señor: “¿Que mal es este que se extiende por las tierras de los bosques?

En medio de esta lucha fratricida, cada iglesia, juzgando ser poseedora de la Verdad, va a naturalmente invocar a Dios según su rito, más la mayoría está ligada a los ídolos, y estos no pueden hacer nada para librarlas. Dice el Señor: Jamás vuestros ídolos os dieron cosa alguna y ahora estáis afligidos.”

Uno de los consejos del Señor Jesus a todos aquellos que desean Seguirlo es desligarse de las riquezas del mundo, almacenando en el Cielo un tesoro de obras de caridad. Dice la Escritura: “No juntéis tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido, todo consume y donde los ladrones minan y roban, más juntad tesoros en el cielo (…) Porque donde estuviere vuestro tesoro, ahí estará también vuestro corazón.” (Mateo 6:19-21)

En este dictado el Señor coloca el hombre en su tiempo profético, en que cada uno va a experimentar en su existencia terrena la realidad de la Palabra de Dios, la cual fue rebelde, verificando la fragilidad de los bienes terrenales para proporcionar cualquier tipo de seguro. Dice el Señor: Porque a vuestros tesoros de la tierra, vosotros les disteis todo y ahora no tenéis nada y ya llegó hasta vosotros Mi Nombre, por la manifestación de Mi pueblo.”

 Dios quiere usar Misericordia con todos los hombres, para que algunos aún puedan aceptar Su gran Amor, pues toda la humanidad está bajo el mismo juicio, como dice la Escritura: “Porque Dios encerró a todos debajo de la desobediencia, para con todos usar la misericordia.” (Romanos 11:22)

No en tanto, solo aquellos que fuesen despiertos de su somnolencia espiritual serán salvos. En este dictado es dicho por el Señor: “¿Que queréis que os haga?” El Señor continúa demostrando Su gran Amor, y todos aquellos que Lo aceptaren serán llamados Sus hijos, como es dicho en el Evangelio: “Mas, a todos cuantos lo recibieran, les dio el poder de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su nombre.” (Juan 1:12)

Mostrando también Su gran Misericordia con la humanidad, aún es dicho: Todavía estáis por tanto a tiempo; doblad vuestras rodillas en la tierra y adorad Aquel que es el Creador del Universo.”

El dictado termina con la profecía sobre un gran cataclismo que irá a darse en este planeta. El Señor siempre anunció una Nueva Terra; más para que ella surja, es necesario que la vieja sea purificada por el Señor.

Muchas naciones van a desaparecer por inundaciones enormes y otros cataclismos, islas serán sumergidas por grandes masas de agua y lo que es hoy el lecho de los mares surgirá como tierra purificada y pronta a ser sembrada y habitada por los hombres y por toda la fauna que sobreviva y la que surja de nuevo.

Estas son las últimas palabras de este dictado: Decís que vuestra tierra es sólida, más Yo os digo que en aquel día habrá um gran desprendimiento. ¡Guardaos de ese dia!”

La Escritura describe estos días terribles, diciendo: “Levantad vuestros ojos para los cielos, y mirad para la tierra de abajo, porque los cielos desaparecerán como el humo, y la tierra se envejecerá como un vestido, y sus moradores morirán semejantemente; más mi salvación durará para siempre, y mi justicia no será quebrantada (o abolida).” (Isaías 51:6)

Citamos una revelación más transmitida por el Señor al profeta Jakob Lorber, sobre la segunda venida de Jesus. Dice Jesus al apóstol Pedro, sobre su tarea y la de otros discípulos en el futuro: “Haréis el papel de trompeta oída por todos, inclusive por los que están en las tumbas, los que el mar mantiene aprisionados (las tumbas representan la muerte espiritual y el mar significa espiritualmente la religión de las ceremonias, sin el Espíritu de Dios) debido a sus infinitas locuras y pecados; y todos surgirán y se libertarán, recibiendo el vestido de la Vida.

Quien fuera despertado por la trompeta, será para la Vida y no para la muerte. Quien no quisiera poner oídos al sonido de la misma no será despertado, más quedará en la noche de su tumba y en la prisión del mar (religión), hasta la época en que toda la Tierra será disuelta por el fuego. Semejante a la época de Noé, se casarán y no se perturbarán con la voz de Mis despertados. Estos serán inmediatamente llevados de esta Tierra, (*) y los otros, entregados al fuego destruidor, con sus afines, para cuyo surgimiento los materialistas impenitentes competirán en la mayor parte.

Es el juicio en esta Tierra, de la cual se manifestarán pequeños indicios después de vuestra existencia (**). Además, no debéis pensar que tal fuego irrumpirá en diversos puntos de la Tierra, a un solo tiempo, más sucesivamente, para dar tiempo y espacio a la regeneración humana. En lo íntimo indagáis el destino de las almas indomables. Recordaos lo que expliqué referente a la Casa de Mi Padre, donde existen muchas casas e institutos de corrección, por tanto, concluiréis el futuro de ellas.”

(El Gran Evangelio de Juan – X – 156:3-4)

Sobre el “gran desprendimiento” fueron dadas más tarde por el Señor otras revelaciones. (Ver capítulo XL)

 (*) Creemos que el Senhor dice: Estos serán inmediatamente llevados de esta Tierra, se refiere al arrebatamiento de Su iglesia fiel, como confirma la Escritura (I Corintios 15:52; I Tesalonicenses 16-17), bien como las muchas revelaciones que nos han sido transmitidas.

(**) Estas palabras fueron pronunciadas por Jesus a Sus discípulos y seguidores, cuando Su ministerio terrenal, y fueron transmitidas al profeta Jakob Lorber entre los años de 1840 y 1864.

Tras la intervención quirúrgica del profeta, el Señor estuvo silencioso durante siete días. Finalizando ese período, fueron dadas dos visones que registramos a continuación.

En la primera visión el profeta observaba una roca con una gruta, de la cual salían varias venos de agua. El miraba la entrada de la gruta, mas no tenía deseo de entrar. Sintiéndose no en tanto atraído por una fuerza extraña, entró en la gruta. Cuando se encontraba dentro de la gruta, vio que su dimensión interior no correspondía a su tamaño exterior, pues era enorme. Las corrientes de agua mojaban al profeta en cuanto el caminaba en el interior de la gruta, y a lo largo del recorrido vio muchas personas enfermas extender para él sus manos esperando recibir algo; el, con recelo, no extendió su mano para ninguno de los enfermos.

Cuando el profeta llegó al fondo de la gruta, lo esperaba un hombre (ángel del Señor) que le dice: “Vuelve para atrás y haz de nuevo el mismo camino, y toca con tus manos en las manos de ellos.” Cuando el profeta cumplió el mandato del ángel del Señor, tocando en las manos de los enfermos, estos comenzaron a reír de felicidad, pues se sentían curados.

Al final del camino, el mismo ángel continuaba esperando al profeta y le dice: “Así se cumplirá.”

En la segunda visión, el profeta observa un ramo de olivo posado en el suelo y apoyado a este ramo está un libro. Según la revelación que le fue dada por el Señor, este libro corresponde a la “nueva profecía”. En el suelo y al lado del libro estaba un bolígrafo.

 Una pequeña oveja toda blanca andaba alrededor del ramo de olivo, del libro y del bolígrafo, como si estuviese a guardar estos tres objetos.

El profeta ve la oveja girarse para él y dice: “Coge.”

Cuando el profeta oyó la oveja, cogió el bolígrafo y entendió que el Señor lo convocaba nuevamente para su trabajo que había sido interrumpido por la intervención quirúrgica a la que había sido sometido.

Continua un sueño dado al profeta. En el sueño la ve descender del Cielo un ángel del Señor. Al llegar a la Tierra, este ángel dice a un ángel de Satanás (un demonio): “¿Porque me llamaste?”

Este demonio responde al ángel del Señor: “Se de dónde vienes y te digo: si Tú me entregas una parte de Tu pueblo de esta Tierra, yo jamás andaré por estas partes de la piel de la Terra y aún Te daré todas las catedrales existentes en la faz de esta Tierra.”

Después que el demonio pronunció estas palabras, el ángel del Señor luchó con él y con Su espada hizo un círculo a su alrededor, limitándole los movimientos dentro del círculo. En el interior del círculo, como si fuese un lago, surgió mucha agua que se transformó en fuego y este demonio fue envuelto en el fuego, desapareciendo en seguida.

Después el ángel del Señor subió para el Cielo, no siendo visto más.

Continua con otro sueño en el cual el Señor continúa revelando algo sobre Su iglesia.

Se ve un pequeño de sexo femenino echada en el suelo, con el rosto girado para lo Alto. Al lado de la pequeña está un hombre de aspecto tenebroso (un demonio), empuñando una cimitarra serrada (espada usada por pueblos árabes). Este demonio pretendía matar la pequeña, cortándola por la cintura. Surge entonces del Cielo un ángel del Señor que viene para impedir al demonio de llevar adelante su intento. Cuando el demonio ejecuta el golpe sobre la pequeña para matarla, la lámina de la espada se proyecta en el aire sin tocar la pequeña y el demonio queda con el puño de la espada en su mano. Después, enfurecido, él se come el puño de su propia espada.

Entendemos que este pequeño sexo femenino representa la iglesia que aún no está madura (es aún pequeño), más sus ojos están puestos en el Cielo, pues espera la revelación de lo Alto. Esta iglesia aún no está dando su testimonio al mundo (está echada con el rosto para el Cielo), más Satanás sabe que en breve eso acontecerá. Por esa razón, procura matar la pequeña, usando una cimitarra para cortarla por la cintura.

¿Porque Satanás procura ejecutar su golpe mortal en esta parte del cuerpo de la pequeña? Porque, espiritualmente, el vientre representa el lugar de depósito de la Palabra de Dios en poder del Espíritu Santo. Esta Palabra ha sido recibida con consternación por muchos verdaderos siervos del Señor. Jesus dice que así seria: “Se alguien tiene sed, venga a mi y beba. Quien cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su vientre.” (Juan 7:37-38)

Vemos una vez más que el instrumento usado por Satanás profetiza que será el terrorismo islámico usado para perseguir la iglesia cristiana en este último tiempo. Mas Dios no va a permitir que ese mal sea ejecutado contra Su pueblo, aunque algunas situaciones tristes de persecución a los cristianos ya han ocurrido en determinados países. Satanás tendrá de apartarse derrotado (el hombre diabólico, tras haber perdido la lámina de su espada, se come el puño de la misma).

En seguida el Señor transmite otra revelación al profeta en forma de parábola, mostrando la actitud de la Nueva Iglesia que, desconociendo aún “La Luz Completa”, busca al encuentro del Señor la liberación de su ignorancia.

“Un Hombre (el Señor) pasaba por un camino aislado y un pequeño vino al encuentro de Él y Le dice: No sé quién és, no Te conozco, más sé que tienes una cosa que yo quiero de Ti.

Y el Hombre preguntó: Que quieres de Mí, pues veo que no tienes miedo de este lugar; y miraste para arriba en el Cielo, viste buitres y no temiste. Di ahora lo que quieres.

El pequeño le dice: Mis padres están enfermos y tú puedes curarlos.

Él dice: Ya pediste; ellos ya están curados y por tu causa hoy mismo trajiste vidas a Mi Templo.”

En cuanto el profeta recibía esta revelación, vio que el lugar donde se encontraba el pequeño era un lugar aislado y tenía muchas casas deshabitadas; la única casa habitada era la casa de sus padres, que se encontraban enfermos.

Entendemos que este Hombre representa al Señor Jesus que pasa por un lugar desierto. Este lugar representa la falta de espiritualidad y poder de Su iglesia en toda la Tierra; solo una pequeña parte de ella tiene vida, más están enfermos (solo una casa estaba habitada, por los padres del pequeño, mas ellos están enfermos).

En el libro de la Revelación, este pequeño (Apocalipsis 12:5), representa el remanente de la iglesia que aún busca la Verdad y tiene un encuentro con el Senhor. No conoce aún Su Nueva Revelación Viva (la doctrina de la Nueva Jerusalén), más sabe que Él tiene algo para darle, pues dice: No sé quién éres, no Te conozco, más sé que tienes una cosa que yo quiero de Ti.”

Podemos afirmar que este pequeño representa la “oveja perdida” que el Señor busca con Amor en este último tiempo, pues sabe que ella está afligida en medio de lobos crueles. Como en la parábola del Evangelio, Jesus encuentra esta “oveja perdida” y con amor la coloca sobre Sus hombros, trayendola para Su rebaño. (Lucas 15:4-7)

Este remanente del pueblo de Dios (el pequeño que cruza con el Señor) desea que la iglesia en la cual fue generado (identificada por los padres del pequeño) se torne sana; por eso pide al Señor que le cure.

Jesus tiene placer en restaurar esta iglesia doliente, que ya no tiene fuerzas para clamar por si misma; a través de este gesto del remanente fiel (del pequeño que pide la cura de los padres enfermos), el Señor va atraer a Su Iglesia para Su doctrina original y pura, o sea, el camino del Amor a Deus y al prójimo, como es dicho en la revelación: “… por tu causa, hoy mismo atrajiste vidas a Mi Templo.”

Las revelaciones que a continuación registramos fueron dadas al profeta en dos días seguidos.

Revelación del 1.º dia:

“Vivirá y morirá una parte del mundo en un primer tiempo; y morirá y resucitará en un segundo tiempo, otra parte del mundo.”

Revelaión del 2.º dia:

“Antes del día en que Yo venga a buscar Mi pueblo, haré en este último tiempo una maravilla en medio de vosotros, para que el mundo vea.”

En cuanto a la primera profecía, Vivirá y morirá una parte del mundo en un primer tiempo …”: Desde el año 2010 el Señor nos ha mostrado que faltan tres tiempos proféticos para la concretización de grandes juicios sobre nuestro planeta. No sabemos cuando será el primer tiempo.

Es dicho por el Señor, con respecto al segundo tiempo: “… y morirá y resucitará en un segundo tiempo, otra parte del mundo.” Sabemos que estos tiempos proféticos serán de gran sufrimiento: “En toda la tierra, dice el Señor, dos tercios de los habitantes serán exterminados y un tercio subsistirá.” (Zacarias 13:8)

Estos dos tercios de las criaturas que sucumbirán a las catástrofes representan aquellos que serán muertos en un segundo tiempo, como es dicho: morirá (…) en un segundo tiempo.

 También es dicho en la Escritura sobre la tercera parte de la humanidad que vivirá para repoblar la nueva Tierra: “Haré pasar este tercio por el fuego y lo purificaré como se purifica la plata, lo probaré como se prueba el oro. El invocará mi nombre y yo lo oiré. Diré: Este es mi pueblo, y el responderá: El Señor es mi Deus.” (Zacarias 13:9)

Este tercio de la humanidad es aquel de quien el Señor dice en la profecía de hoy: “… y resucitará en un segundo tiempo, otra parte del mundo.”

Nos resta la segunda profecía que es dirigida por el Señor a Su iglesia fiel. En esta profecía el Señor anuncia una maravilla que será presenciada por todos, antes del segundo arrebatamiento, pues el primer arrebatamiento será, tal como aconteció con el patriarca Enoc, sin cualquier manifestación externa de aviso. Con respecto al segundo arrebatamiento es dicho por el Señor: “… haré en este último tiempo una maravilla en medio de vosotros, para que el mundo vea.”

A continuación de estas revelaciones el Señor dirigió un mensaje al profeta y al “escriba”, como sigue:

“Vuestro espacio jamás ocupa el espacio del mundo. Tu (profeta) y el (“escriba”) ya no vienen a la vida del mundo; ni a la turba da agua, que lanza el olor de barro y que jamás os irá a incomodar. Vuestro espacio ya está reservado. Clamad por los de vuestra tienda, para los lugares reservados.”

En este mensaje del Señor destacamos tres promesas a las cuales dos siervos deben estar atentos. Para mantener la primera promesa del Señor, los dos siervos deben luchar para apastarse del mundo y de sus concupiscencias Tu y el ya no vienen a la vida del mundo”.

La segunda promesa es una alerta, pues los dos siervos del Señor no deben entrar en querellas religiosas ni preocuparse con cualquier tipo de juicio o incomprensión que dirigido a sus personas: “ni la turba del agua (los religiosos), que lanza el olor de barro y que jamás os irá a incomodar (el barro representa los sentimientos mundanos mezclados con la Palabra de Dios).”

La tercera promesa está ligada al destino de nuestros familiares (los que están en nuestra tienda). Incluimos en estos, todos nuestros hermanos que hacen parte de nuestra comunidad Betania. Dice el Señor: Clamad por los de vuestra tienda, para los lugares reservados.”

Sigue otra revelación destinada a los dos siervos y en la cual el profeta fue participante activo de una nueva experiencia con el Señor. Cuando dormía, oyó la voz del Señor invitándole a despertar para hablar con El, habiendo obedecido.

“Mi siervo, despierta y habla Conmigo.

(El profeta se levantó para poder dialogar con el Señor)

¿Qué quieres que yo te diga Señor?

Habla Conmigo. (El profeta pudo ver en el rosto del Señor tristeza y soledad)

¿Qué es que lo que pasa Contigo, Señor?

Sabes, Mi siervo, Yo hasta podía hablar con Mi Padre que es también vuestro Padre, más te llamé a ti y también a nuestro amigo (el “escriba”). Todo lo que Yo te hable en este lugar, ve y habla con él.

Mi siervo, ¿sabes que Mi iglesia está en el sepulcro?

Explicame mejor, Señor.

Ellos colocan Mi Nombre en la sepultura; más Yo estoy vivo, Mi siervo.

Como Yo estoy vivo, Mi iglesia está muerta.

Señor, ¿cómo es que Tu iglesia está muerta?

Porque resucitó la idolatría.

Mi siervo, mira lo que Yo te voy a mostrar.”

En ese momento el profeta ve muchos montes de diversos tamaños y en la cima de cada uno de ellos está una cruz de madera. Cada una de las cruces tiene una corona diferente y ninguna de ellas tiene la imagen de Cristo crucificado; más en Su substitución fue colocada una flor. Cada flor tiene un color diferente de otra y olores diferentes.

Cuando alguien subía a cualquiera de los montes y miraba la cruz que allí existía, moría inmediatamente.

Tras esta visión, el diálogo con el Señor prosigue:

“Señor, ¿porque me muestras esto, y que significan los montes, las cruces y las flores?

Mira hijito, cada uno de los montes representa una ciudad; las cruces representan la idolatría; las flores representan el mal olor y los malos hábitos de las ciudades.

Por causa de esto, está a llegar la hora.

Guardaos a Mi lado, porque en breve voy a enviar a la Tierra Mis ángeles y ellos harán primero, antes de Mi venida, un juicio parcial.

¿Qué es lo que vas a hacer, Señor?

Yo voy a comenzar a castigar toda idolatría que está en la faz de la Tierra y comenzaré por aquellos que claman por Mi nombre y engañan a Mi iglesia.

Ve y habla tal cual como Yo te hablé y te mostré, y di todo esto a nuestro amigo (el “escriba”).

Ve y duerme.”

Este diálogo tiene una revelación importante sobre el estado espiritual de las iglesias terrenales. Por causa de este estado deplorable, está llegando el “Dia del Juicio”; pues cuando el Señor comienza a juzgar el hombre, comienza siempre por Su casa, en este caso Su iglesia.

Destacamos las palabras del Señor:

Como Yo estoy vivo, Mi iglesia está muerta.” A lo largo de los siglos la iglesia fue olvidando la revelación directa del Señor, así como Su poder. Todo comenzó con apartarse de la doctrina de Jesus, introduciendo los hombres, encubiertamente, doctrinas falsas, llevando a las personas a confiar en los líderes religiosos al revés de confiar en el Señor. El apóstol Pablo ya había advertido del surgimiento de esta falsedad, pues en su tiempo las herejías ya circulaban en medio de las iglesias: “Porque antes de todo oigo que, cuando os juntáis en la iglesia, hay entre vosotros disensiones; y en parte lo creo. Y hasta es importante que haya entre vosotros herejías, para que los que son sinceros se manifiesten entre vosotros.” (I Coríntios 11:18,19)

La iglesia de hoy está muerta, porque en ella ya no se manifiesta el poder de Cristo, a través de la manifestación de los dones espirituales, como otrora acontecía. El poder de Dios fue sustituido por cultos con liturgias elaboradas; de esa forma la iglesia se ha distanciado de la simplicidad que hay en el Señor, apartando todos aquellos que verdaderamente buscan en la iglesia la resolución de sus enfermedades físicas y espirituales.

Anticipándose a todo esto, el mismo apóstol profetizó: “Mas temo que, así como la serpiente engañó a Eva con su astucia, así también sean de alguna forma corrompidos vuestros sentidos, y apartarse de la simplicidad que hay en Cristo.” (II Coríntios 11:3)

En visión el Señor mostró cuatro figuras proféticas: en la primera figura surgen muchos montes de diversos tamaños; en la segunda, muchas cruces de colores diferentes y en la tercera, flores de diversos colores y olores, clavadas en las cruces en substitución de la figura de Cristo. En la cuarta figura el Señor compara los montes con ciudades: “cada uno de los montes representa una ciudad”.

Antes de citar las palabras del Señor, daremos una explicación previa sobre el significado espiritual de estas figuras.

Los montes significan el amor al Señor y la busca de Su presencia; más en este caso representan lo contrario, pues representan el amor-propio y el amor al mundo, pues los divinos bienes y la palabra de Dios fueron profanados. Teniendo estos montes diversos tamaños, significa que son diversos los entendimientos de Dios y de Su Palabra.

Las cruces de diversos colores representan la idolatría dentro de la iglesia, mezclada al culto que se quiere prestar al Señor. Siendo estas cruces diversas, representa la amalgama de doctrinas diversas que proliferan en la faz de la Tierra, buscando cada iglesia presentar su Cristo.

Las flores de la visión son de colores variadas y de olores diversos. Esta representación muestra que estas iglesias ostentan ante el mundo una variedad de “dones espirituales”, la mayoria falsos, pues cada uno tiene su color (su doctrina atrayente) y su olor (su tipo de atractivo).

Las ciudades representan las iglesias que anuncian un Jesus totalmente diferente de aquel que es presentado en la Escritura. Estas iglesias quieren que el Señor Jesus siga los deseos humanos, al revés de ser el hombre a seguir a Jesus y Su doctrina. Pablo advierte para este tiempo, cuando dice: “Porque vendrá el tiempo en que no sufrirán la sana doctrina; más, teniendo picazón en los oídos, amontonarán para si doctores (maestros) conforme a sus propias concupiscencias; y desviarán los oídos de la verdad, volviendo a las fábulas.” (II Timóteo 4:3-4)

Infelizmente son millares las personas que de buena fe y en necesidad suben a estos “montes” y miran estas “cruces” adornadas por la mentira. Todas esas personas morirán espiritualmente si el Espíritu Santo no los desvíe del error para buscar a Jesus Vivo. En la Escritura está profetizada la actitud que cada persona debe tomar, para buscar al Señor: “Apartándome yo un poco de ellos (de la religión y de los religiosos), luego allí aquel a quien ama mi alma (el Señor Jesus); lo detuve (recibí al Señor en mi vida), hasta que lo introduje en casa de mi madre, en la cámara de aquella que me engendró (de la verdadera iglesia).” (Cantares de Salomón 2:4)

Esta es la razón por la cual el Señor en breve determinará el “Dia del Juicio”, diciendo: Por causa de esto, está a llegar la hora.”

Para aguardar esta hora, el Señor nos advirtió: Guardaos a Mi lado, porque en breve voy a enviar a la Tierra Mis ángeles y ellos harán primero, antes de Mi venida, un juicio parcial.”

Toda la mentira proclamada por los hombres en sus iglesias será en breve aniquilada en la faz de la Tierra. Jesus advirtió a la humanidad para este fin de tiempo, cuando dice: “Entonces si alguien os dice: He que aquí Cristo (el verdadero Evangelio y su doctrina) está aquí, o allí, no les deis crédito; porque surgirán falsos cristos (falsas iglesias) y falsos profetas (obreros fraudulentos, hablando mentiras), y harán grandes señales y prodigios que, si fuera posible, engañarían hasta a los escogidos. He aquí yo os lo tengo predicho.” (Mateo 24:23-25)

En el mensaje de hoy además es dicho: Yo voy a comenzar a castigar toda idolatría que está en la faz de la Tierra y comenzaré por aquellos que claman por Mi nombre y engañan Mi iglesia.”

Los líderes religiosos que a lo largo del tiempo han engañado al pueblo de Dios, están bajo juicio severo del Señor como otrora los fariseos fueron severamente reprendidos por Jesus. Entre otros textos, destacamos este, que muestra claramente que el “Dia del Juicio” está a las puertas, también para los líderes religiosos: “Ay de los pastores que destruyen mi rebaño (…) Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las ahuyentasteis, y no las visitasteis; he aquí visitaré sobre vosotros la maldad de vuestras acciones, dice el Señor.” (Jeremias 23:1-2)

Continua otra revelación transmitida por el Señor:

“Está terminando el tiempo de la edificación de Mi iglesia.

Está terminando el tiempo de todas las decisiones de Mi iglesia y no os olvidéis que los últimos serán los primeros.

Mirad a vuestro alrededor y vean vuestros ojos; porque el pueblo de otro mundo no sabe a quién escoger.

El otro mundo lleva su oro y su plata al fundidor para derretir y hacer la construcción de su iglesia; más ni el oro del mundo, ni su pata, tienen el poder de Mi iglesia; porque Yo abro y cierro el mar; porque Yo hago temblar la Tierra y también hago calmarla y hago vomitar los volcanes y los hago engullir; y haré la sepultura de Satanás.”

Destacamos estas palabras del Señor: Está terminando el tiempo …”. Estas palabras son dichas por dos veces porque están apuntando dos tiempos proféticos, en los cuales todo será hecho para que acontezca lo que es profetizado por el Señor: Está terminando el tiempo de la edificación de Mi iglesia.” Ya el apóstol Pablo escribió que este tiempo tenía que llegar, pues el Señor había provisto a la iglesia de los instrumentos necesarios para que ella fuese edificada: “Y el mismo dio unos para apóstoles, y otros para profetas, y otros para evangelistas, y otros para pastores y maestros. Queriendo el perfeccionamiento de los santos, para la obra del ministerio, para edificación del cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos a la unidad de la fe, y a conocimiento del Hijo de Dios, al varón perfecto, a la medida completa de Cristo.” (Efésios 4:11-13)

Son muchos, aquellos que se dicen cristianos y son también muchos, aquellos que aguardan el arrebatamiento de la iglesia y la segunda venida de Cristo. No en tanto, son pocos, aquellos que aceptan “La Luz Completa” del Señor. Se repite hoy lo que aconteció en el tiempo de la primera venida de Jesus como Mesías. Todos los judíos aguardaban y proclamaban la venida del Mesías, más fueron pocos, aquellos que reconocieron a Jesus (Salvador) Cristo (Ungido), pues aguardaban un Mesías, un Libertador, diferente. No en tanto, la Escritura que era posesión de los judíos, mostraba la realidad venidera; esto es lo que Isaías profetizó respecto del Mesías, mostrando que El no sería reconocido, y también el apóstol Juan confirma este hecho: “Era despreciado, y el más indigno (o despreciado) entre los hombres; hombre de dolores, y experimentado en los trabajos; y, como uno de quien los hombres escondían el rostro, era despreciado y no le hicimos ningún caso.” Y aún: “Estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por él, y el mundo no lo conoció. Vino para lo que era suyo, y los suyos no le recibieron.” (Isaías 53:3; Juan 1:10-11)

En los días de hoy, también solamente una minoría está atenta a las revelaciones del Señor: y no os olvidéis que los últimos serán los primeros.”

El Señor manda que Su iglesia este atenta a su alrededor, pues el pueblo religioso desconoce las revelaciones del Señor y por esa razón no están preparados para Su segunda venida. Para el Senhor estas personas son consideradas como pertenecientes al “otro mundo”: Mirad alrededor y vean vuestros ojos; porque el pueblo de otro mundo no sabe lo que escoger.”

Estas personas religiosas, guiadas por líderes mundanos (de “otro mundo”), completamente desapercibidos de las cosas del Espíritu de Dios y amantes de las cosas materiales, son atraídas por ellos, entregándoles sus riquezas a cambio de una falsa salvación. Estas riquezas son infelizmente canalizadas para cosas sin valor, tales como la edificación de templos suntuosos y otras estructuras que normalmente no vienen a beneficiar el prójimo, más enaltecer la vanidad y el amor propio.

Tal como aconteció en el pasado con el pueblo de Israel, en la falta de liderazgo espiritual verdadero, edifica el “becerro de oro”, obra de la mano del hombre y se arrodilla ante su ídolo. (Éxodo 32:1-7)

Dice el Señor: El otro mundo lleva su oro y su plata al fundidor para derretir y hacer la construcción de su iglesia. Esta iglesia está destituida de cualquier poder de Dios y desapercibida de Sus revelaciones; no les da crédito y las rechaza como falsas, alegando que ya tienen la Palabra (Sagrada Biblia) y no necesita de más. También como otrora aconteció con los fariseos, poseedores de la Ley dada a Moisés y de los escritos de los Profetas, más sin entendimiento espiritual. Les Dice Jesus: Examinad las Escrituras, porque os cuidáis tener en ellas la vida eterna y son ellas las que de mi testifican.” (Juan 5:39)

Examinad la Escritura sin la revelación de lo Alto, comprendiéndola solamente por el texto, siempre trae perjuicio. Tomemos como ejemplo el tiempo de la Reforma Protestante. La iglesia de Sardo (o remanente) que identifica este tiempo profético, es analizada por Jesus y recibe algunas reprensiones, como es dicho en el libro de la Revelación: “…Yo se tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. (…) Porque no hallé tus obras perfectas delante de Dios. Recuérdate pues de lo que has recibido y oído, y guardalo, y arrepiéntete. y, si no vigilares, vendré sobre ti como un ladrón, y no sabrás a qué hora sobre ti vendré.” (Apocalipsis 3:1-6) 

El Señor salvaguarda Su verdadera iglesia, pues ella no está apoyada en las riquezas del mundo, si no en Su poder y en Su Verbo revelado: más ni el oro del mundo, ni su plata, tiene el poder de Mi iglesia.

El Señor termina mostrando las manifestaciones externas de Su poder, diciendo que será esta Terra la sepultura de Satanás, así como toda la religión por el inventada: porque Yo abro y cierro el mar, porque Yo hago temblar la Tierra y también hago calmarla y hago vomitar los volcanes y los hago engullir; y haré la sepultura de Satanás.”

Continua una revelación del Señor sobre el pueblo de Dios que va a ser arrebatado y de aquel otro pueblo que no participará de esta bendición, más va a habitar la nueva Tierra:

“En aquel día, cuando Yo viniere a buscar Mi pueblo, ninguno de ellos subirá ni cojo, ni ciego, ni enfermo; más si, todos ellos subirán de una vida saludable y de una santidad saludable. Mas en esta Tierra quedarán los cojos, los ciegos y los enfermos y los que no tienen vida saludable y los que no tiene una vida de santidad; porque en aquel día, cuando Mi pueblo suba en pureza, aquellos que aquí quedaren en la Tierra, dicha como una nueva Tierra, Yo aún tengo que hacer la obra de santidad en este pueblo.

Vida saludable buscad de Mí, porque están llegando los últimos días. Esta vida saludable está recorriendo Mi rio asentado en vuestra Tierra; más al lado de la vida saludable está pasando otro rio, lleno de impureza y de vida maligna.

Estad atentos, porque en el día de la vid de vino nuevo, Yo voy a lanzar las últimas revelaciones más próximas de Mi venida, hasta el fin del año actual.”

Pasamos al análisis de estas palabras del Señor.

La primera parte de esta revelación nos muestra el estado espiritual de aquellos que van a participar del arrebatamiento de la iglesia. Todos estos siervos de Dios oirán la voz del Padre que los llama como el pastor llama a su oveja perdida en medio de la oscuridad. Todos fueron previamente preparados por el Señor para participar de este evento glorioso; de manera que ninguno de ellos tiene dificuldad en caminar en dirección del Padre (ninguno se encuentra cojo), ni tiene dificultad en comprender las revelaciones transmitidas por el Señor; les da crédito y procura vivir de acuerdo con las mismas (ninguno es ciego); ni tampoco habrá ninguno con dificultad en asimilar la doctrina de La Nueva Revelación Viva (ninguno está enfermo).

Aquellos que subirán para el Trono de Dios serán vidas saludables espiritualmente: “… todos ellos subirán de una vida saludable y de una santidad saludable.”

El Señor Jesus usó otras palabras, cuando recomendó a los creyentes del último período de la iglesia (iglesia de Laodicéa), para buscaren la salud espiritual. Dice el Señor: “Te aconsejo que de mi compres oro probado con fuego, para que te enriquezcas; y vestidos blancos, para que te vistas, e no aparezca la vergüenza de tu desnudez; y que unjas tus ojos con colirio, para que veas.” (Apocalipsis 3:18)

Infelizmente, aquellos que no van a participar de la bienaventuranza del arrebatamiento de la iglesia tendrán aún de ser probados por el Señor en esta Tierra: aquellos que quedaren en la Tierra, descrita como una nueva Tierra, Yo aún tengo que hacer la obra de santidad en este pueblo.”

En la Escritura es dicho sobre esta parte de la humanidad que pasará para la Nueva Tierra: “… más la tercera parte restará en ella (en la Tierra). Y haré pasar esta tercera parte por el fuego, y la purificaré, como se purifica la plata, y la probaré, como se prueba el oro. Ella invocará mi nombre, y yo la oiré; diré: Es mi pueblo; y ella dirá: El Señor es mi Dios.” (Zacarias 13:8-9)

Continuando la revelación, es dicho por el Señor: Vida saludable buscad de Mí, porque están llegando los últimos días. Esta vida saludable está recorriendo Mi rio asentado en vuestra Tierra …” Podemos parafrasear estas palabras del Señor: “Buscad la santidad, sin la cual nadie verá Mi faz, pues Yo no dilataré más el tiempo de espera; porque están llegando los últimos días. Toda la orientación para buscar una vida espiritual saludable está en Mi Palabra, que es igual a un rio de aguas vivas que todavía está bañando vuestra Tierra.”

Es dicho también por el Señor que en paralelo a este rio puro, corre otro que trae la mentira y la falsedad: más al lado de la vida saludable está pasando otro rio, lleno de impureza y de vida maligna.”

En seguida el Señor nos transmite una revelación relacionada con determinado tiempo, para el cumplimiento de otra profecía: Estad atentos, porque en el día de la vid del nuevo vino Yo voy a lanzar las últimas revelaciones más próximas de Mi venida, has el fin del año actual. “Estas palabras del Señor apuntan a lo espiritual y lo terrenal. En el sentido espiritual: “Estad atentos, porque en el día de Mi iglesia (la vid) que vive y proclama Mi Nueva Revelación Viva (el vino nuevo) Yo voy a transmitir las últimas revelaciones antes de Mi venida y en breve se dará este acontecimiento.”

En el sentido terrenal: “Estad atentos, porque en el otoño, época de colecta de las uvas y del vino nuevo en vuestra tierra, Yo voy a revelar las últimas profecías sobre Mi venida. Todo irá a darse hasta el final del año actual (2011).”

Sigue una visión en que un ángel del Señor trae consigo muchas pulseras blancas. Estas pulseras van a ser colocadas en la muñeca derecha de muchos siervos de Dios. Tras el ángel coloque las pulseras en la muñeca derecha de cada uno, las cerró y les tocó con el dedo índice de su mano derecha.

Cuando el ángel tocó las pulseras con su dedo índice (el dedo índice representa el ministerio profético, o la profecía), como si estuviese señalando cada una de ellas, dice: “Estos son los segundos del segundo tiempo.”

El ángel aún dice: “Cuando el Señor viniere a buscar Su pueblo en el día de los segundos del segundo tiempo, El multiplicará los levantados para la eternidad del Reino de la Gloria.”

Vamos a parafrasear esta revelación: “Mi ángel trae las pulseras de la santidad (pulseras blancas) con las cuales voy a sellar aquellos que serán los bienaventurados del segundo arrebatamiento de Mi iglesia. Las últimas profecías señalarán Mi pueblo (el ángel sella las pulseras blancas en la muñeca de los siervos del Señor, con su dedo). Estos señalados serán aquellos que irán a ser arrebatados en segundo lugar, en la época del Otoño del tiempo profético; cuando la iglesia que será la última sobre la Tierra (la vid del nuevo vino) estuviere lista para ser elevada para el trono del Señor.

Cuando el Senhor viniere a buscar Su pueblo en esta segunda toma (segundo arrebatamiento), El multiplicará el número de aquellos que serán arrebatados para la eternidad de Su Reino de Gloria.” 

Sobre las trece preguntas colocadas ante el Señor (ver capítulo XXVII), todas ellas fueron respondidas por el Padre. A estas trece cuestiones, nuestro Padre acrecentó otra, haciendo un total de catorce.

Para que entendiésemos que cada una de estas catorce cuestiones respondidas por el Señor corresponde a un capítulo, fue dado al profeta el siguiente sueño:

Encima de una mesa era visto un libro con tapas de oro. Las hojas del libro estaban marcadas por fichas separadoras, también de oro.

El profeta pasó sus dedos sobre la tapa del libro y constató que era hecha de oro en polvo; el oro se movia por el movimiento de los dedos del profeta, mas no sobrepasaba el tamaño de la tapa, como si estuviese confinado en un tablero; la contratapa del libro era constituida por una chapa única de oro.

Teniendo el profeta deseo de saber cuántas hojas estaban dentro de las tapas del libro, oyó la voz del Señor diciéndole: “Sopla.”

Entendió que el Señor lo estaba mandando soplar sobre las hojas del libro. Entonces, con mucha fuerza sopló sobre las hojas y estas se movieron desordenadamente. Entonces el Señor volció a decirle: “Sopla suavemente.”

El profeta hizo como el Señor ordenó y las hojas se volvieron una a una, pudiendo este verificar que eran catorce hojas que estaban dentro de la tapa.

Mediante este sueño, entendemos que esta obra está casi concluida; el incremento de estos catorce capítulos haciendo un total de cuarenta y uno, faltando solamente cuatro capítulos para totalizar el número prescrito.

Destacamos dos cuadros proféticos de este sueño: en el primero notamos la preocupación del profeta en verificar con sus propios dedos la textura de la tapa del libro, notando que era hecha de oro en polvo. Este oro en polvo significa que el profeta puede experimentar en su vida el poder de Dios, a través de las muchas revelaciones que le fueron transmitidas a lo largo de estos tres años. La contratapa del libro es toda en oro fundido; espiritualmente significa que todas las revelaciones que fueron transmitidas en fragmentos hacen parte de un plano único del Señor para Su iglesia (una única tapa de oro).

El segundo cuadro profético nos muestra dos formas de integrar estos catorce capítulos. Primeramente el profeta soplaba con fuerza sobre las hojas, no conseguiendo ver cada una de ellas, El Señor corrige la actitud del profeta, cuando dice Sopla suavemente. Obedeciendo a esta orden, él puede ver cada hoja al por menor.

Entendemos aún de la revelación que cuando llegue el mes de Etanim (Septiembre/Octubre) el Señor dará otras revelaciones para transmitir al profeta: Estad atentos, porque en el día de la vid del nuevo vino Yo voy a lanzar las últimas revelaciones más próximas a Mi venida, hasta el fin del año actual.”

Confirmando las últimas palabras de esta revelación, el Señor transmitió al profeta, en sueño, otra alerta sobre el año 2011.

En una carretera estaban pintadas en el suelo líneas transversales, como un paso; todos los vehículos debían parar al llegar a esas líneas. Tres policías estaban encargados de mandar parar los vehículos e inspeccionar los documentos de los mismos, así como de los pasajeros.

Cada uno de los policías tenía una función en la inspección: el primero verificaba la matrícula del vehículo, pues solo podía pasar la barrera aquella que tuviese puesto el año 2011; el segundo policía inspeccionaba los documentos de identidad de cada pasajero, y solo era aceptado como válido el documento que tuviese el año 2011 como fecha de validad; el tercer policía verificaba el número de pasajeros que cada vehículo llevaba.

Si los vehículos inspeccionados y los respectivos pasajeros estuviesen dentro de las normas, pasaban la barrera y continuaban en la carretera; todos los otros quedaban retenidos junto al paso pintado en el pavimento.

Cuando el último vehículo fue inspeccionado, pasó la barrera y se abrió de inmediato un gran cráter en la carretera, impidiendo la circulación, y los tres policías desaparecieron.

El discernimiento de este sueño está implícito en los cuadros proféticos presentados, más debemos tener atención que los tiempos proféticos son acortados o extendidos, cuando la profecía depende del hombre. Por tanto, cualquier fecha mencionada ha de ser entendida en su contexto profético.

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