– XVIII –

La elaboración de este capítulo tuvo inicio el 21 de Septiembre de 2010, cumpliéndose en ese día los sesenta días emplazados por el Señor para transmitirnos nuevas revelaciones sobre los cinco días proféticos.

La revelación que apuntaba estos sesenta días nos fue transmitida por el Señor el 21 de Julio de 2010. (ver capítulo X)

Dice esa revelación: En esta Mi mano (mano derecha) estableceré la orden de los cinco días de la Tierra; todo esto está en la palma de Mis manos; en el tiempo del cumplimiento de sesenta días después de vuestro rebaño (rebaño, en este caso, quiere decir reunión).”

Iniciamos con el dictado del Señor, transmitido al siervo profeta:

“Un día una enorme águila sobrevolaba un lugar donde la tierra era un poco oscura. Y vi Yo que una serpiente salía de su nido y miraba al águila, pues sabía que esta estaba observando. Entonces la serpiente se despojó de su piel y, volviendo a su nido, mató todas sus crias. La serpiente, no estando satisfecha, fue a los otros nidos e hizo lo mismo que había hecho con sus crias.

El águila que todo observaba lanzó las crias muertas de las serpientes en la profundidad de los mares.

Sabiendo la serpiente que estaba siendo vista por Mí y por el águila, procuró un lugar de escondrijo, un lugar oscuro. La serpiente luchó para encontrar ese lugar y acabó por conseguirlo.

El águila se apartó, más antes dijo:

Vollveré a este lugar en el segundo tiempo de las golondrinas. Porque tu sabes que vas a estar también aqui, en este lugar mi espera; y yo quitaré tus ojos, tu hígado, tus riñones y quemaré tu corazón en el lugar donde vas a habitar.”

Pasamos al segundo dictado de este capítulo:

“Este es el día en que revelo estas Mis palabras por el puño de Mi Iglesia.

Leían todos los pueblos de este mundo; sé que hay sabiduría en vuestro espíritu.

Mirad como están los pies de vuestra Tierra, mirad como está el techo de vuestro mundo, mirad los ríos y mirad los mares y todo lo que tiene vida.

Mire el pobre su corazón y mire el rico su corazón.

Escuchas estas Mis palabras, porque aquel que guardare estas Mis letras no va a vivir del mundo; más aquel que no guardare estas Mis letras irá a ver este mundo debajo de la tierra y en la tierra.”

Análisis del primer dictado del Señor:

Un día una enorme águila sobrevolaba un lugar donde la tierra era un poco oscura.” Las águilas representan espiritualmente el conocimiento de la Verdad de la Palabra; las águilas volando significan el entendimiento de esa misma Verdad. Porque el águila estaba volando, entonces esta Verdad es vista ya en su pleno cumplimiento. La “tierra un poco oscura” representa la iglesia que debería tener pleno conocimiento de la Verdad, más está entenebrecida por errores del pasado e interpretaciones erradas de la doctrina de Jesus.

Asi, estas palabras del Señor podran ser parafraseadas como sigue: “Aunque la Verdad proclamada por la Nueva Revelación Viva esté surgiendo de los Cielos, y alcance parte de Mi iglesia (“águila sobrevuela un lugar”), esta, entenebrecida por las doctrinas antiguas, no se encuentra todavía receptiva de Mi doctrina.”

 En seguida es mostrado otro cuadro profético: Y vi Yo que una serpiente salía de su nido y miraba al águila, pues sabía que esta estaba observando.” La serpiente simboliza el pecado, particularmente el pecado de la sensualidad y del amor propio.

Todos los que no se dirigen al Señor en arrepentimiento piensan sensualmente (con los sentidos de la carne/instintos) y no pueden suportar la Luz que emana de la Verdad del Evangelio, conforme dice Jesus: “Y la condenación es esta: Que la luz vino al mundo, y los hombres amaran más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran más.” (Juan 3:19)

Porque la Verdad está surgiendo del Cielo, trayendo a la luz del día los errores seguidos por la iglesia a lo largo de los tiempos, una parte de esta ya vive espiritualmente dentro de alguna Luz (“tierra un poco oscura”); más la otra parte todavía está ligada a la serpiente, pues de ella recibe la enseñanza falsa de La Gran Babilonia que la ha mantenido a lo largo de los siglos. Hoy esas enseñanzas hacen parte de la tradición del pueblo cristiano y están de tal forma enraizados, que son considerados cultura.

No debemos quedar sorprendidos cuando es dicho que esta iglesia sigue las enseñanzas de la serpiente y no las enseñanzas de Jesus. Al reprender a la Iglesia de Pérgamo, que históricamente representa el período en que la iglesia cristiana se desvía de forma drástica del Evangelio y establece dogmas perversos, el Señor dice: “Yo se tus obras, y donde habitas, que es donde está el trono de Satanás.” (Apocalipsis 2:13)

El Señor continua el dictado, diciendo: Entonces la serpiente se despojó de su piel…”. A lo largo del tiempo Lucifer/Satanás siempre procuró engañar al Senhor. Su aptitud delante de Dios es copiada por los humanos, por instigación del propio Satanás.

Esta iglesia sensual y llena de amor propio, totalmente desviada del Espíritu de Dios, siempre se amoldó a lo largo de los siglos, adaptándose a las circunstancias del momento, mas ahora está procurando de forma más radical presentarse con otro rosto, pues sabe que muchos de sus dogmas ya no son aceptados por el hombre actual.

La serpiente despoja su piel, para envolverse en piel nueva, más su instinto continuo lo mismo.

Veamos ahora la aptitud extraña de la serpiente, mas comprensible, pues ella procura sobrevivir a toda costa: “… volviendo a su nido, mató todas sus crias. La serpiente, no estando satisfecha, fue a los otros nidos e hizo lo mismo que había hecho con sus crias.”

¿Porque esta aptitud de la serpiente? La respuesta es óbvia.

Si esta iglesia quiere mostrar un nuevo rosto delante del mundo, tendrá que dejar algunas prácticas antiguas, como ha hecho a lo largo de los siglos; esta Babel va a actualizar sus ritos y sus prácticas, para agradar a todos.

Después es dicho por el Señor: El águila que todo observaba lanzó las crias muertas de las serpientes en la profundidad de los mares.” La Verdad de La Nueva Revelación Viva (águila) queda feliz cuando la iglesia (sea ella cual fuera) deja el error, y lanza todo tipo de falsedad en el abismo (las crias muertas de las serpientes).

La iglesia que sigue la doctrina del Señor, mezclada de falsedades, vistió un nuevo ropaje para presentarse delante del mundo, mas no dejó de ser lo que era. El arrepentimiento fue exterior y no interior; no fue motivado por el poder del Espíritu de Dios, más si por el instinto de supervivencia.

Sabiendo el Señor la verdadera índole de la serpiente, la desenmascara: Sabiendo la serpiente que estaba a ser vista por Mí y por el águila, procuró un lugar de escondrijo, un lugar oscuro. La serpiente luchó para encontrar ese lugar y acabó por conseguirlo.”

 Después haber conseguido su intento, la serpiente se acomoda con su nuevo ropaje. Mas cuando el Señor Jesus venga, para establecer los Nuevos Cielos y la Nueva Tierra (y solo en ese tiempo), toda la mentira será desenmascarada.

El primer dictado termina con estas palabras: El águila se apartó, más antes dijo: Volveré a este lugar en el segundo tiempo de las golondrinas. Porque tú sabes que vas a estar también aquí, en este lugar a mi espera; y yo quitaré tus ojos, tu hígado, tus riñones y quemare tu corazón en el lugar donde vas a habitar.”

Para que entendamos estas palabras proferidas por el Señor tenemos que recular al mes de Abril de 2010, pues en esa altura nos fue transmitida la siguiente revelación:

“Mi siervo (profeta), Yo debía haberte dicho ya lo que las golondrinas buscan en su época; por tanto, escucha lo que tengo que revelarte:

No dejes que tus oídos queden agravados por aquello que Yo quiero revelarte; ni tú, Mi siervo (“escriba”) que utilizas tu mano derecha para el trabajo de la escritura, no permitas que haya, ni menos, ni más una letra. Estáte atento a esta revelación.

En el año siguiente (no sabemos el año, pues no tenemos un punto inicial), al quinto mes (Mayo), te digo que ni los nidos de las golondrinas estarán en los aleros de las casas en ese tiempo.

Porque en la décima cuarta hora (no sabemos el significado) de vuestro mundo, habrá un gran estruendo en los Cielos y en la Tierra. Di lo que oíste (orden para el profeta).

Escribe lo que oíste (orden para el “escriba”).

Todo irá a acontecer en ese tiempo.

Así Yo te revelé a ti (profeta) y a Mi siervo (“escriba”) que habita en este lugar hasta cuando Yo quisiere.”

(“Las Nuevas Revelaciones para el Reino” – volumen II)

Antes que pasemos a analizar esta revelación sobre “el tiempo de las golondrinas”, veamos el significado espiritual del tiempo, en este caso: “año”, “mes” y “hora”.

Para Dios no hay tiempo. Los tiempos y los espacios en el mundo espiritual son apariencias segun el estado de la vida.

“Año” – En la Palabra, el ano y el día significan los estados de la vida en general.

“Mes” – significa el estado de vida interior.

“Hora” – significa el estado de vida en particular.

Mas, si tomásemos el texto literalmente, entonces tendríamos una fecha hipotética. En este caso seria “En el año siguiente” (después que sepamos el año inicial) “al quinto mes” (Mayo), “en la décima cuarta hora” (día 14). Así, esta fecha seria en la primavera y en el día 14 de Mayo de 0000 (ano inconcluso).

Pasemos al análisis del segundo dictado:

Este es el día en que revelo estas Mis palabras por el puño de Mi iglesia.” Compete a la iglesia del Señor, conocedora de estas Nuevas Revelaciones (no son nuevas, pues hacen parte de la doctrina inicialmente proclamada por el Divino Maestro), procurar a través de los medios a su alcance proclamar el Verbo. Y porque el Señor sabe que las mentes y los espíritus de las personas están actualmente más receptivos para recibir el Evangelio verdadero, Él dice: Lean todos los pueblos de este mundo; sé que hay sabiduría en vuestro espíritu.”

Seguidamente el Señor convida a todos a entender lo que pasa a su alrededor y también en su propia vida: Mirad como están los pies de la Tierra, mirad como está el techo del mundo, mirad los ríos y mirad los mares y todo lo que tiene vida. Mire al pobre su corazón y mire al rico su corazón.”

Veamos el significado espiritual de los “pies de la Tierra”, del “techo del mundo”, de los “ríos”, de los “mares” y de “todo lo que tiene vida”.

Los “pies de la Tierra” representan los países del sur de nuestro planeta.

El “techo del mundo” representa los países nórdicos.

Los “ríos” representan aquellos que están dentro de la Palabra, ligados al Señor por la verdadera adoración.

Los “mares” representan aquellos que están en la letra de la Palabra y en el culto y adoración externos.

“Todo lo que tiene vida” significa todo lo que hace parte del reino animal y vegetal.

Así podríamos parafrasear esta parte de la profecía: “Mirad como están los países del Sur (“pies de la Terra”), mirad como están los países del norte (“techo del mundo”), mirad como están las iglesias ceremoniales y sin vida espiritual (“mares”), mirad aquellos que Me buscan en espíritu y en verdad de la Palabra (“ríos”) y todavía, todo aquello que tiene aliento en la faz de la Tierra (“todo lo que tiene vida”); en todos estos lugares se ve el sufrimiento y la convulsión que todo prepara para el gran encuentro Conmigo.”

Después esta invitación a reflexión, surge la advertencia amorosa del Padre para Sus hijos, pues es deseo del Señor llevar junto de Él todos aquellos que Lo aman verdaderamente. Y conforme dice Jesus, solamente aquel que Lo ama verdaderamente guarda Su palabra. (Juan 14:15)

Este segundo dictado termina con las siguientes palabras: Escuchad estas Mis palabras, porque aquel que guardare estas Mis letras no va a vivir del mundo; más aquel que no guardare estas Mis letras irá a ver este mundo debajo de la tierra y en la tierra.”

Antes de finalizar la reunión y procurando agrupar todas las revelaciones que hacen parte de este capítulo, nuestro Padre dio al profeta la siguiente visión:

Era vista una carretera siendo aplanada y un trabajador lanzaba sobre el pavimento el material bituminoso; otro trabajador se encontraba al mando de un cilindro, presto para accionar la máquina, cuando el colega acabase la tarea.

Antes que el cilindro efectuare su trabajo, el trabajador que lo conducía llamó al otro colega para subir junto de él. Cuando los dos trabajadores estaban dentro de la cabina del cilindro, esta máquina de pavimentar fue elevada y desapareció en el Cielo, llevando consigo a los dos trabajadores.

En esta visión ninguno de los dos trabajadores fueron identificados; más ambos siervos (profeta y “escriba”) sintieron que eran elles los trabajadores de la carretera.

Pedimos a nuestro querido Padre que confirmase nuestro sentimiento, mas no obtuvimos respuesta en la altura.

Pasados siete días el Señor transmitió al profeta una revelación, apuntando a cada uno de ellos (profeta y “escriba”). Dice el Señor:

“No te llevaré en el tiempo de los olivos (al profeta); más a él (al “escriba”), así será.

Por tanto, tu (profeta) serás llevado con el (“escriba”) para que te sea mostrada allí en lo Alto Mi gran olivo; más tu (profeta) volverás a la Tierra; y cuando no existiere en la Tierra ningún olivo más, entonces subirás hasta el gran olivo, donde el (“escriba”) te esperará junto de los otros Mis profetas y escribas y así será que todo se cumplirá.”

A través de esta revelación entendemos que el Señor estaba a hablar de los dos (profeta y “escriba”) cuando presentó los trabajadores de la carretera. Así siendo, que este nuestro trabajo pueda ser útil a alguien para aproximarlo más al Padre.

Restanos saber el significado del “tiempo de los olivos”; pues será en ese tiempo que uno de los trabajadores (el “escriba”) será llevado de la tierra.

Espiritualmente, el “olivo” representa el amor y la inteligencia (sabiduría), o la caridad y la fe, y en ambas está el Amor del Señor.

Por ese motivo, los dos testimonios mencionados en el libro de la Revelación son comparadas a los “dos olivos”. (Apocalipsis 11:3,4)

Días más tarde, después haber tenido esta revelación del Señor, cuando el profeta oraba por su vida y por la vida del “escriba”, le fue mostrada en visión la misma escena de la carretera, en que un trabajador lanzaba material bituminoso en el suelo y el otro conducía un cilindro.

En esta segunda visión, dentro de la cabina del cilindro está un hombre desconocido (ángel del Señor) y los dos siervos se encuentran del lado de fuera; el profeta se encuentra a la izquierda del cilindro, y el “escriba” se encuentra a la derecha. En frente del cilindro estaba otro cilindro más pequeño, destinado a ser movido manualmente; este cilindro pequeño nunca fue usado.

Los dos siervos recibieron del Señor una revelación: ambos deberían colocar sus manos en el suelo endurecido y dejar que el cilindro grande pasase por encima de ellas. Sin desgana, los dos colocaron sus manos en el suelo endurecido y el cilindro pasó sobre ellas, aplastándolas. En cuanto el cilindro presionaba sus manos, ninguno sintió cualquier dolor.

Después, también por revelación del Señor, ambos siervos colocaron sus pies en posición de ser aplastados por el cilindro. Cuando el cilindro pasaba por encima de sus pies, ambos sintieron dolor, mas no demostraron su sufrimiento.

El siervo profeta miró para su persona y vio sus manos y sus pies aplastados; cuando miró para el “escriba”, vio que este ya no tenía manos, ni pies.

Perplejo, consideró esta escena, y oyó la voz del Señor:  “Mi siervo (“escriba”) ya subió hasta Mi con sus manos y sus pies, más su cuerpo queda en la tierra.”

El Señor continuó a hablar: “No te preocupes, porque el (el “escriba”) ya vino hasta Mi. El ya fue. El ya está.”

Ante esta escena, el siervo profeta preguntó al Señor el porqué de todo esto. Y la respuesta dada por nuestro querido Padre:

“Iré a darte nuevos miembros y tus manos van a producir aquello que el mundo no produce; y aquello que tu aplastes en la tierra, el mundo no consigue aplastar, solamente Mi iglesia.”

Esta última revelación muestra que la tarea del profeta y del “escriba” podrá continuar después de terminada esta obra.

El Señor va a comprimir las manos y los pies (el trabajo y el transcurrir de la fe) de Sus siervos en esta tierra. Es en este planeta, uno de los más pequeños entre los demás del Universo, que Dios está moldeando a Sus hijos (Juan 1:12) y en breve cada uno de nosotros estará con El por eternidades.

En esta visión, vemos que ambos siervos colocan sus manos entre la tierra ya aplastada y el cilindro las aplasta, más ninguno de ellos siente cualquier dolor. Esto significa que el trabajo que ambos efectuaron fue para ellos un placer; pues a lo largo de los años de 2008 hasta 2011, fueron muchas las experiencias que tuvieron con el Padre.

Mas cuando sus pies fueron aplastados por el cilindro grande, su dolor fue mucho, aunque no lo demostrasen; esto significa que el profeta y el “escriba” sienten tristeza, pues casi ninguno conoce estas revelaciones.

Sobre lo que acontecerá a los dos siervos en el futuro, bien como a otros que como ellos están alertando a la humanidad para la vuelta inminente de Jesus, nuestro Padre ya lo reveló.

Sobre el siervo “escriba” sabemos que este será retirado de la tierra en primer lugar, como es dicho más una vez por nuestro Padre: Mi siervo ya subió hasta Mi (…) El ya fue. El ya está.”

 Sobre el siervo profeta, sabemos que el continuará en esta tierra por más tiempo: Iré darte nuevos miembros y tus manos van a producir aquello que el mundo no produce …”

Pedimos todavía al Señor para nos explique el significado del cilindro pequeño, operado manualmente. Fue dicho por el Señor: “Aplastados en la tierra y subidos a los cielos. Aplastados en la tierra para que Me buscasen en cuanto es de día; porque cuando viniera la noche, no habrá más otro día.”

Entendemos que la primera parte de esta revelación identifica el cilindro grande y toda la obra efectuada por los dos siervos del Señor en este primer tiempo, y también el primer arrebatamiento de la iglesia. Este es un tiempo de algún sufrimiento, más todavía hay alguna paz: “Aplastados en la tierra para que Me buscasen en cuanto es de día …”

El cilindro pequeño representa el trabajo que será hecho en la tierra por aquellos que quedarán. Este aparato de pavimentar la carretera solo podía ser operado manualmente y en un tiempo de oscuridad espiritual, lo que implica un esfuerzo espiritual acrecentado: “… porque cuando viniera la noche, no más habrá otro día.”

Lo mismo dice Jesus, hablando de Su trabajo en la tierra: “Conviene que yo haga las obras de aquel que me envió, en cuanto es de día; la noche viene, cuando ninguno puede trabajar.” (Juan 9:4)

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