– XIII –

Iniciamos este capítulo con el dictado del Señor:

“Está llegando el tiempo en que el mundo está a despedirse de sus trajes, porque hay Alguien que está encima del mundo que quiere mostrar las nuevas vestiduras.

Hasta el mar está desnudo, junto con la desnudez de la tierra.

Los cuerpos están huecos y no hay forma de llenarlos.

Ya se oye el herrero forjar las armas para la gran batalla y los estandartes están preparados.

Ya se hacen los desvíos de los ríos y de los mares.

Las cavernas ya fueron abiertas para dejar entrar el Sol.

Oyese a los carpinteros construir grandes mesas con madera pura y sin nudos.

Desciende del Cielo grandes pedazos de granizo y hacen agujeros en los cuerpos.

Hay grandes estruendos en los aires.

Paró la furia del mar y de los ríos y ya no hay corrientes de aguas.

Alguien dice: Esta aquí, es que está llegando. Mas no todos podrán ver.

Conozco toda vuestra creación desde el primer día hasta los días de hoy, y no más habrá día igual al de hoy; y uno después de otro le daré lo que le pertenece. ¿Será chacal o será oveja?

De la tierra abrense las entrañas y todo lo que es gusano entrará en las entrañas y estas se cerrarán, para que los gusanos jamás aparezcan en la faz de la tierra.

Voy a dejar que el mundo goce seis días de su poder, como nunca aconteció; por tanto, será el fin de todas las voluntades del hombre.”

Cuando el Señor dictaba la frase “¿Será chacal o será oveja?”, el profeta, en visión, se encontró entre una manada de chacales, a su izquierda, y un rebaño de ovejas, a su derecha. Todos los animales estaban comiendo un banquete y cada grupo se comportaba como personas, convidando amablemente al profeta a participar de su comida.

Después el Señor mostró a Su iglesia siendo asediada por la manada de chacales que la cercaba, para penetrar en su interior.

Dice el Señor: “Porque Mi iglesia no Me oye, Yo voy a permitir que ella sea atacada por los chacales.”

En las revelaciones que hemos recibido del Señor, Él ya nos mostró diversas fechas. Mas en este dictado quedamos sorprendidos cuando fue dicho: Voy a dejar que el mundo goce seis días de su poder, como nunca aconteció …”

El “escriba” pidió al Señor que nos esclareciese sobre este prolongamiento de tiempo. Nuestro Padre en Su bondad dice a este Su siervo y a su compañero profeta:

“Mi escriba, nunca te dejes desviar de lo que vas a escribir.

Ya dije a Mi gran ángel, y el cumplió lo que Yo le pedí para hacer; él ya lo preparó. Y vais a saber, Mi escriba, lo que Yo le mandé hacer.

Le Dije para hacer dos sellos, no vistos en la tierra; más en breve el mundo va a ver, mas no va a comprender absolutamente nada.

Escribe, escriba: un sello tiene seis números, más son seis ceros; el otro sello tiene: dos, cero y uno. ¿Qué pones, Mi escriba, en el otro número?

¡Estás ansioso! Yo conozco vuestro corazón, más sois merecedores de Mi revelación.

Mi siervo escriba, pon enseguida otro uno y una barra; y después de la barra, Yo quiero que pongas cero y seis (2011/06).

Estos sellos van a ser conocidos antes de los números previstos. Previstos para el mundo, más profecía cumplida.

Mis siervos, tomad cuenta de esta revelación.”

Pasamos al análisis del dictado y de la visión correspondiente a este capítulo. Sobre la revelación de los sellos daremos el discernimiento enseguida.

Está llegando el tiempo en que el mundo está a despedirse de sus trajes…” Hay una percepción en toda la humanidad que algo de terrible está a acontecer en nuestro planeta, a todos los niveles. A la par del desarrollo de la ciencia, el hombre cada día que pasa tornase más infeliz. El bien estar y el materialismo desenfrenado están a dar lugar a un gran desespero. También la maldad del ser humano está llegando a niveles terribles.

A través de los muchos avisos y de la proclamación de la Verdad, el Señor está despertando consciencias y trayendo muchas personas para Su lado, conforme es dicho: “… porque hay Alguien (el Señor) que está encima del mundo quiere mostrar los nuevos vestidos.”

En seguida el Señor analiza el estado de la iglesia, cuando dice: Hasta el mar está desnudo, junto con la desnudez de la tierra.” Conforme ha sido referido, el mar representa la iglesia ceremonial y la tierra, la iglesia más conocedora de Su Verbo, por tanto, más espiritual. En esta época, ambas las iglesias, según el Señor, están despojadas de poder.

Cuando Jesus juzga este último tiempo de la iglesia (correspondiente a la iglesia de Laodicéa), usa la misma expresión para designar su estado espiritual: “Como dices: Rico soy, y estoy enriquecido, y de nada tengo falta; y no sabes que es un desgraciado, y miserable, y pobre, y ciego, y desnudo.” (Apocalipsis 3:17)

Las personas que componen estas comunidades cristianas están vacías espiritualmente y no hay forma de ser despertadas de su adormecimiento. Su corazón está endurecido por doctrinas erradas y falsas esperanzas: Los cuerpos están huecos y no hay forma de llenarlos.”

El dictado sigue, recordándonos la gran batalla espiritual que está siendo preparada; las armas son espirituales, aunque la revelación nos presente armas reales. El Señor dice: Ya se oye el herrero forjar las armas para la gran batallaEl profeta Isaías cuando profetiza sobre la iglesia muestra esta gran batalla siendo preparada; más ninguna fuerza vencerá los verdaderos siervos del Señor: “… quien se juntará contra ti (contra la iglesia), caerá por amor a ti. Es que yo cree el herrero, que aviva las brasas en el fuego, y que produce la herramienta, para su obra; también cree el asolador, para destruir.” (Isaías 54:15-16)

En esta hora el herrero está preparando espadas, símbolos de la Palabra de Dios, y estas espadas están siendo distribuidas por los guerreros espirituales. Estos guerreros son los testimonios del Senhor que proclaman por todos los medios ‘La Nueva Revelación Viva’.

La Escritura describe esta época profética: “Así dice el Señor: La espada, la espada está afilada, y también acicalada (pulida). Para matar está afilada, para relucir está acicalada. ¿Nos hemos de alegrar pues? (…) Y fue dada para acicalar, para ser manejada; esta espada está afilada, y está acicalada, para ser puesta en la mano del verdugo.” (Ezequiel 21:9-11)

La Escritura también describe la lucha espiritual entre la Luz y las tinieblas y muestra aquellos que serán usados por el Señor en la pelea: “Todos armados de espadas, diestros en la guerra; cada uno con su espada al cinto, por causa de los temores nocturnos.” (Cantares de Salomón 3:8)

Continua el dictado del Señor: Los estandartes ya están prestos. Ya se hacen los desvíos de los ríos y de los mares.” Las iglesias ya levantaron sus estandartes, generando la confusión, propicia para ser bloqueada en la gran batalla. La definición de cada grupo se torna casi obligatoria. Las iglesias donde reina la confusión doctrinaria, afirmándose en las ceremonias externas (los mares) y en los mandamientos forjados por hombres, ya se perfilan para el combate espiritual. Las otras iglesias (los ríos), conocedoras de la Verdad del Evangelio y viviéndola, también se colocan para bloquear esta lucha espiritual. Grande e esta batalla del Espíritu que se está dando en los días de hoy.

Los escondites y los guetos espirituales de la falsedad están siendo derrumbados por el Señor, y la Verdad del Evangelio comienza a penetrar en esos lugares.

Dice el Señor: Las cavernas ya fueron abiertas para dejar entrar el Sol.”

Dice así mismo: Oyese los carpinteros a construir grandes mesas con madeira pura sin nudos.” Estos carpinteros son los proclamadores de La Nueva Revelación Viva, ayudados por los ángeles invisibles, que están forjando una gran comunión fraternal (representada por las mesas). Esta fraternidad va a reunir solamente a los siervos del Señor, llamados y preparados por El (madera pura sin nudos).

Este trabajo espiritual está siendo hecho sin alarde, contándose ya por millares aquellos que en la faz de la tierra conocen ‘La Nueva Revelación Viva’, pudiendo ser analizada por cada uno y sin distorsión.  

Esta realidad es atestiguada por las palabras de Jesus: “Se vosotros permaneciereis en mi palabra, verdaderamente seréis mis discípulos. y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará.” (Juan 8:31-32). Existe también una revelación, transmitida al profeta Jakob Lorber, que podemos ligar al texto referido: Así también inspiraré criaturas, de tiempos en tiempos, los cuales dictaré en el corazón, lo que ahora acontece y es dicho, y todo será publicado por medio de máquinas, en millares de ejemplares dentro de pocas semanas.

Como en tal época, la mayoría sabrá leer y escribir, será fácil la divulgación de tales libros.

Esta manera de diseminación de Mi Doctrina de los Cielos, nueva y transmitida sin tergiversación, será llevada mucho más fácilmente a todos los pueblos de lo que hoy por los mensajeros en Mi Nombre, de boca en boca.

Cuando de este modo Mi Doctrina hubiera sido llevada a las criaturas de buena voluntad y al mínimo de una tercera parte tuviera aceptado, surgiré aquí y allá, en persona, a los que más Me amaren, e tuvieren el mayor deseo y la fe plena y viva.

(…) Yo mismo crearé núcleos entre ellas, a los cuales el poder del mundo no podrá oponer resistencia.” (El Gran Evangelio de Juan – IX – cap. 94)

Esta comunión fraternal, designada por el Señor de “núcleos”, está juntando a los creyentes renacidos (nacidos de nuevo – Juan 3:3,5), para que todos se unan en una verdadera adoración a Dios en espíritu y en verdad (Juan 4:23-24). Está surgiendo el “nuevo hombre” capaz de habitar “El Nuevo Templo”.

Una vez, en la construcción del templo de Jerusalén llevada a cabo por el rey Salomón, las piedras era talladas por artífices especializados, lejos del local de la edificación. De esa forma no era vista la suciedad del trabajo, ni se oía el barullo de los martillos (I Reyes 6:7); cuando las piedras llegaban al local de edificación ya venían totalmente listas para que encajasen en los respectivos lugares.

De la misma forma, hoy el Señor está a preparar las personas (las “piedras” para la edificación del Nuevo Templo’) de forma imperceptible; muchas veces hasta fuera de los ambientes religiosos (iglesias y otros grupos cristianos), preparándolas espiritualmente y juntándolas en Su gran edificación – ‘La Nueva Jerusalén’.

Nunca olvidemos que Jesus busca siempre a Su oveja perdida. (Mateo 18:10-14)

HOY, es la hora del cumplimiento de esta profecía de Jesus y no debemos retrasar su aceptación, como dice la Escritura: “Por tanto, como dice el Espíritu Santo, se oyeres hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones…” (Hebreos 3:7-8)

Son muchas las ovejas perdidas que el Sumo Pastor (Jesucristo) está a buscar, para con todas ellas formar Su gran y único rebaño: “Todavía tengo otras ovejas que no son de este rebaño; también me conviene agregar estas, y ellas oirán mi voz, y habrá un rebaño y un Pastor.” (Juan 10:16)

El dictado del Señor prosigue: Desciende del Cielo grandes pedazos de granizo y hacen agujeros en los cuerpos.” El granizo significa la falsedad infernal que destruye el bien y la verdad. Porque este granizo viene del Cielo, el Señor está a mostrarnos que prodigios de mentira surgirán de los aires. Por eso son dichas estas palabras: Hay grandes estruendos en los aires.”

Gran confusión surgirá en la Tierra, pues el sistema religioso se va a ir desmoronando y las personas pierden su rumbo espiritual. Comienzan a surgir luchas espirituales, recordando los tiempos antiguos de la intolerancia religiosa que hizo tantas víctimas inocentes. Podemos añadir que esta es la realidad en los días de hoy. En el momento de esta nuestra revisión, ya se cuentan por millares los creyentes martirizados por la intolerancia religiosa.

Las señales de la Vuelta de Jesus son tan evidentes, que muchos comienzan a marcar fechas para Su regreso visible. No en tanto, las fechas son ultrapasadas y la frustración y la incredulidad se implantan en los corazones. Mas existe un pequeño pueblo, el “pequeño rebaño”, que espiritualmente ya vislumbra la Vuelta de Jesus: “Ya paró la furia del mar y de los ríos, y ya no hay corrientes de aguas. Alguien dice: He aquí, allá que está llegando. Mas ni todos podrán ver.”

También el apóstol Pedro escribió hace cerca de dos milenios sobre este tiempo: “Sabiendo primero esto: que en los últimos días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su venida? Porque desde que los padres durmieran, todas las cosas permanecen como desde el principio de la creación.” (II Pedro 3:20-21)

El Señor nos advierte en este dictado que dará a cada uno, según su obra: “… y uno después de otro le daré lo que le pertenece”.

Después es dicho: “¿Será chacal o será oveja?” La oveja simboliza el creyente que hace parte del rebaño de Jesus, pues solo Él es el Pastor de las ovejas: “Yo soy el buen Pastor; el buen Pastor da su vida por las ovejas.” (Juan 10:11)

¿Porque el Señor usa aquí la figura de un chacal y no de un lobo como animal antagónico de la oveja, tantas veces mencionado en la Escritura? Porque el chacal tiene las características de tres animales y el Señor quiere identificarlas individualmente.

El chacal tiene el aspecto de un zorro y de un perro, y su cabeza es parecida con la de un lobo. Cada uno de estos tres animales tiene un significado espiritual. Los zorros son comparados a los profetas en el desierto (Ezequiel 13:4), siendo que el deserto representa la falsedad dentro de la iglesia; el perro representa l hombre incapaz de apreciar lo que es santo y elevado (Mateo7:6), también significa el falso obrero (Filipenses 3:2); el lobo es un animal cruel que ataca sin piedad los rebaños y, con mucha hambre, devora a los de su propia especie. Pablo compara estos lobos a los falsos obreros, cuando dice: “Porque yo se esto, que después de mi partida, entraran en medio de vosotros lobos crueles, que no perdonaran al rebaño; y que de entre vosotros mismos se levantaran hombres que hablaran cosas perversas, para atraer los discípulos tras sí.” (Hechos 20:29-30)

Prosigue el dictado del Señor: De la tierra abrense las entrañas y todo lo que es bicho entrará en las entrañas y estas se cerrarán…” Esta es la “tierra inferior”, donde se localizan los infernos, morada de los espíritus malvados. Este mundo espiritual inferior está abriendo su boca para recibir toda criatura que siempre rechazó el Amor y la Misericordia de Dios, rebelándose sistemáticamente contra Él. En breve la prevalencia de estos terminará: “…para que los bichos jamás aparezcan en la faz de la tierra.”

En el final del dictado, leemos: Voy a dejar que el mundo goce seis días de su poder, como nunca aconteció; por tanto, será el fin de todas las voluntades del hombre.” Estas palabras del Señor son prueba de Su gran Amor y Misericordia por la humanidad, dándole todavía una oportunidad de arrepentimiento y prolongando el tiempo para Su juicio.

Nos abstenemos de analizar estos “seis días”, dejando a cada uno su interpretación.

La Escritura relata en muchas ocasiones como Dios, por el arrepentimiento de las criaturas, retarda Su corrección, por tanto, cualquier facha puede ser alterada, como ya referimos anteriormente. En la obra “La Creación de Dios” revelada al profeta Jakob Lorber, vemos una situación idéntica, cuando Dios anunció que iba a mandar un diluvio a la Tierra. Por las citaciones que a continuación transcribimos, vemos el gran Amor de Dios por Sus criaturas.

La primera advertencia de Dios a los habitantes de las ciudades de las planicies (sonde habitaban los descendientes de Caín, considerados hijos de los hombres – Génesis 4:8-24), totalmente materialistas, fue transmitida por un mensajero de Noé, que habitaba con los otros patriarcas (descendencia de Set, considerados hijos de DiosGénesis 4:25-26; 5:1-32) en las montañas, dependiendo del Señor en todo. Es dicho por el mensajero: “Hace cien años atrás el Señor habló a mi señor (a Noé): Las criaturas no se dejan más conducir a través de Mi Espírito, pues se tornaron totalmente materialistas. Todavia les concederé un plazo de ciento veinte años. Noé, envía mensajeros para todas las regiones del mundo y amenaza todas las criaturas con Mi juicio.”

 Muchos años más tarde, Mahal (hermano de Noé) advierte a los habitantes de las planicies y habla a un gobernante: “Si el corazón humano en todo el reino fuese mejor que el tuyo, Dios guardaría este país por más de cien años, aguardando su mejora. Mas como fuiste hasta hoy el mejor de todos, a pesar de que no te encontraste con un pelo dentro de la Orden Divina y ahora te has separado de Dios a través de tu juicio, el juicio ya está ante la puerta y afirmo que no pasarán veinte años y tu mundo actual no existirá más.”

Surge entonces la última advertencia de Dios, por Sus ángeles que hacían muchos milagros delante del pueblo de las planicies y en sus ciudades corrompidas: “Los mensajeros (ángeles) andan por todas las calles y callejuelas gritando para todas las criaturas: Todavía os es concedido un corto plazo. Convertíos para Dios, el Señor, y acompañadnos confiados a la cima de Noé – y todos seres salvos, aunque seáis muchos (…) Abandonad tudo y seguidnos, pues dentro de un año todas vuestras viviendas y campos estarán seis metros debajo del agua y del lodo.”

Después de todas las tentativas, Dios demuestra Su tristeza, hablando con Su siervo Noé, diciéndole que intentará todavía llevar a los hombres al arrepentimiento a través del medo. Dice el Señor: “Antes de dejar caer las aguas sobre la Tierra, he de atemorizar a los hombres de las bajadas durante siete días por medio de varias apariciones y posiblemente forzándolos a huir para aquí. Durante siete días permaneceremos aquí en esta oscuridad y trazare una claridad débil de aquí para la ciudad de Hanoc y más allá, para que ninguno venga a perder el camino caso pretenda salvarse (…) Dicho esto, se observa una débil claridad entre la montaña y Hanoc y más allá. Y el Señor abre la visión de Noé, que con El puede observar todas las planicies. Mas ninguno es visto dejar la ciudad. Oyense llamadas fortísimas como truenos; mas nadie les da importancia. Varios incendios irrumpen en Hanoc, quedando pavoridas muchas personas, más nadie quería dejarla. Aguas subterráneas irrumpen del suelo e inundan plazas y calles a la altura de un hombre. Entonces los más pobres subieron a los montes próximos; más los ricos tomaron botes y canoas y navegaban cantando por las plazas, y nadie más pensó en subir a las montañas. Tales calamidades duraron siete días – sin embargo, nadie se perturbó con eso. Entonces la paciencia del Señor se rompió y El llevó a Noé junto al arca.

Cuando ambos llegaron al arca, el Señor di e: Entra con todos tus familiares, pues eres el único justo en esta época…”

La tristeza del Señor continua y El profiere estas palabras: Hace dos mil años que vengo llamando, enseñando y advirtiendo a Mis hijos. Ellos sin embargo no quisieron aceptar Mis advertencias justificadas, prefiriendo dar atención al pronunciamiento de Satanás, que les apuntó los caminos para la perdición. Siguieron por este camino por tanto tiempo hasta recoger lo que ahora viene sobre ellos y el orbe.” (ver “La Creación de Dios” – volumen III – capítulos 251, 297, 346, 352 e 353)

Nuestro tiempo es semejante a los dias que precedieron al Dilúvio, tanto  en las características, como en la duración (“Hace dos mil años vengo llamando …”); pues esta es la duración del tiempo del Nuevo Testamento, en el cual el Evangelio de Jesucristo viene siendo predicado, advirtiendo a la humanidad para que se arrepienta y se reconcilie con Dios. Infelizmente el hombre camina hoy, como caminó otrora, hasta que el Diluvio vino por fin a la rebelión contra el Creador. También hoy el Señor tendrá a usar medios drásticos para reprender a la humanidad, lejos contra Su voluntad.

Dice la Escritura: “Y como fue en los días de Noé, así será también la venida del Hijo del hombre. Por cuanto, así como, en los días anteriores al diluvio, comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no percibieron, hasta que vino el diluvio y los llevó a todos; así será también la venida del Hijo del hombre.” (Mateo 24:37-39)

Juzgamos ser de interés citar una explicación de Jesus sobre el sentido espiritual del Diluvio:

“Cuando, en la época de Noé, el diluvio inundó aquella zona habitada por la escoria humana, todos, con excepción de Noé y su familia y los animales, se ahogaran. ¿Como fue posible mantenerles con vida? Se encontraban dentro del arca arrastrada por las aguas tempestuosas, más protegida contra una peligrosa penetración.

El diluvio mortal de Noé perdura espiritualmente, no siendo menos peligroso a la vida humana que de aquella época. ¿Como seria posible alguien salvarse del diluvio espiritual? Te afirmo: aquello que Noé hizo físicamente debe ser hecho espiritualmente, consiguiéndose de este modo la protección eterna. En otras palabras: darle a Dios lo que Le pertenece y al mundo lo que es del mundo, dentro de su justa medida.

Pues el Arca de Noé representa la verdadera humildad, amor al próximo y a Dios. Quien fuera verdaderamente humilde y lleno del amor puro y desinteresado a Dios, el Padre, y a todas las criaturas en un celo activo de servir al semejante dentro del Orden Divino, navegará ileso sobre las olas mortíferas de los pecados humanos; cuando, en el fin de su vida, las aguas bajaren y sumieren en las oscuridades profundas, su arca encontrará un posado seguro en el Ararat del Reino de Dios, convirtiéndose en la morada eterna para su constructor.” (El Gran Evangelio de Juan – volumen III – 13:4-6)

 Pasamos a analizar el segundo dictado, originado por la oración del siervo “escriba” pidiendo esclarecimientos al Señor.

En ese dictado nos fueron revelados algunos secretos: “Le Dice (palabras dirigidas por el Señor a Su ángel) para hacer dos sellos, no vistos en la tierra; más en breve el mundo va a ver, más no va a comprender absolutamente nada.

Continua la revelación: “… un sello tiene seis números, más son seis ceros; el otro sello tiene: dos, cero y un. (…) pone en seguida el otro uno y una barra; y después de la barra, Yo quiero que pongas cero y seis.”

Entendemos que este primer sello con seis ceros corresponde al tiempo anunciado por el Señor; como los seis dígitos son cero, serán seis tiempos “muertos”.

El segundo sello ya es más explícito, pues demarca una fecha a partir del cual podremos levantar determinada hipótesis, considerando que esta obra fue revelada en el año 2010.

Así, considerando que la fecha colocada en el sello antes de la barra, corresponde al año 2011, y que después de la misma el Señor mandó colocar los dígitos 06, podemos aventurar dos hipótesis. La primera, que algo irá a pasar y su inicio será en el año 2011; como fue colocada una barra después de la designación del año y luego a continuación 06 (2011/06), podemos especular: el año de 2011 acrecienta seis años más y algo acontecerá.

Prosigue el dictado: Estos sellos van a ser conocidos antes de los números previstos. Previstos para el mundo…” Tal vez surja algo a nivel global, que alerte a las personas para determinados acontecimientos que puedan ser previstos. Mas esta área pertenece al Señor y aquellos a quien El desee revelar Sus secretos. A nosotros, solamente nos compete divulgar esta obra.

Por la voluntad de Dios, todo tendrá su cumplimiento, como es dicho: “… más profecía cumplida.”

En las palabras finales, nuestro Padre advierte a Sus siervos (profeta y “escriba”) para prestar atención a esta revelación: Mis siervos, tomad cuenta de esta revelación.”

Vamos a registrar a su vez un sueño dado al profeta sobre el prolongamiento de los seis días, al que ya hicimos referencia. Sobre este sueño no daremos cualquier discernimiento.

Este hermano se veía dentro de una sala. Una de las paredes de la sala era ocupada totalmente por un calendario. Este calendario correspondía al año 2016 y la hoja visible era del mes de Mayo.

En cuanto este hermano se mantuviste dentro de la sala, nada sintió, más sabia que toda la Tierra estaba siendo sacudida por un gran terremoto y por fuertes temporales.

En su curiosidad para ver lo que pasaba en el exterior, el oyó a través de una ventana y quedó estremecido: todo a su alrededor estaba desmoronándose y el caos era absoluto. Este hermano sabia por revelación que era llegado el final de una era.

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